Desde su nacimiento, fue tan solo un cobarde incapaz de hacer nada por sí mismo. De niño, se aislaba del mundo incapaz de enfrentarse a la vida y los que le rodeaban, mientras culpaba a todos de su mala suerte. De adulto, tragó con todo lo que le daban como limosna de pobre, camuflando las faltas de los demás bajo su mal fingido código de honor. Cargó con todo y con todos mientras se reían a sus espaldas, abandonó a quien le amo de verdad y terminó como vivió, en la más negra y triste soledad... Tan solo fue un cobarde y nada más.
Carmen
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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo

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