Carmen
Carmen
Carmen
Carmen
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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo
Siento tu voz ausente
cada vez más cercana,
reclamando de mi aquello
que un día te entregue
y te fue arrancado de las manos.
Pasó rozándome el filo de tu guadaña
dejando mi corazón mal herido,
con una herida que jamás
ha dejado de sangrar y
siempre me recuerda
que a ti pertenece mi alma.
Nada pudo en esta vida
cicatrizar esa herida
que con cada mentira recibida
se fue haciendo más
profunda y doliente.
Y anhelo tu sueño eterno,
la oscuridad de tu beso,
el despojarme para siempre
de este sudario doliente
que envolvió mi alma y mi vida
desde el mismo instante
que me arrancaron de ti
y de tu abrazo helado.
Estoy cansada, muy cansada.
No soporto por más tiempo
la incierta espera,
la búsqueda del amor que no llega.
No me quedan lágrimas
para llorar los amores perdidos,
las mentiras que me dijeron,
el daño que me causaron.
Y me abandonaré a tu abrazo
que presiento cercano
mientras espero que me
cubra el oscuro olvido de tu manto.
Carmen
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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo
Cuando sientas en tu piel
el roce invisible de unos dedos,
piensa amor mío que son mis dedos
que tu piel andan recorriendo.
Que son mis manos que en tus sueños
recorren cada pliegue, cada rincón
de tu amado cuerpo
por no olvidar la geografía conocida
donde sembraba mis sentimientos.
Cuando sientas en tu piel
ese escalofrío eléctrico
que cubre tu cuerpo con
el manto húmedo del deseo
y tu boca pronuncie mi nombre
en un susurro sin quererlo,
soy yo, amor mío, soy yo,
que desde mi solitaria noche
te estoy amando sin remedio.
Cuando sientas en tu piel
la nostalgia de sentir mi cuerpo,
de sentir mis labios y mis dedos,
de sentir mi presencia junto a ti
aunque no podamos vernos,
de pronunciar mi nombre en silencio
y sean vanos tus esfuerzos,
entenderás con tristeza, amor mío,
entenderás que de pena he muerto.
Cuando sientas el vacío en ti,
el mismo vacío que yo estoy sintiendo,
quizás alcances a ver el dolor
que me fue quemando por dentro.
La triste agonía que acompañó
mis últimos momentos.
Y quizás tus ojos lloren entonces de pena
cuando entiendas que perdiste
para siempre al único ser que te ha amado.
Carmen
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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo
Se nos escapa el tiempo
con un rumor sordo
de vuelo de palomas,
de gotas de rocío
que se evaporan al alba.
Se nos escapa el tiempo
y aún me queda
tanto por dar,
tanto por gozar,
que quisiera detener
las manecillas de ese
reloj implacable
que es la vida.
Nacer de nuevo
y de nuevo volver a amar.
Aún me resta,
Penélope soñadora,
terminar de tejer
el manto de mordiscos
que por ti comencé a tejer
sobre el telar de tu cuerpo.
Aún me falta
aprender a nadar
en los remansos de agua clara,
que son tus ojos de gris acero
y reflejos de plateada luna.
Aún necesito descifrar
el misterio insondable
que oculta tu alma.
Déjame entonces amarte,
déjame alimentarme
en el deseo que destilan
tus labios al besarme,
déjame rozar el cielo
cuando acaricias mi piel
con tus dedos suaves,
déjame descender a los infiernos
cuando prendes en mi
este fuego que me quema
y en mi arde.
Voy a parar el tiempo,
voy a cubrir de olvido
todos los relojes
y voy a entregarme a ti
para eternamente amarte.
Se nos escapa el tiempo
y yo necesito pararle
para a mi cuerpo atarte,
para mi alma a la tuya
unirse y anclarse.
Carmen
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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo