Me miras y callas guardando
de nuevo ese silencio que ya es costumbre
y presiento que algo quieres decirme,
algo que quieres y temes,
eso que esquivas,
eso de lo que huyes.
Me hablas sin decirme nada,
con tus silencios poblados de soledades,
con tus miradas picaras y tiernas
que prometen besos y
tan sólo ausencias son sus realidades.
Me doy cuenta de tus quiero y no puedo
y presiento que yo soy la culpable.
¿Cómo decirte que todo es lo mismo
si ya nada parece como antes?
¿Cómo hacerte entender que aquí sigo,
que estoy aquí para compartir contigo
aquello que te asusta,
aquello que escondido en tus silencios
como un corazón envenenado late?
Y te hace maltratarme
y me hace sentir pequeña e insignificante,
pues tu tortura duele en el alma
y provoca en mi atroz defensa.
Acabemos de una vez,
ni atacada ni atacante.
Dime lo que callas,
lo que escondes y te asusta.
Dime para que te cuente
aquello que a mi me atormenta.
Rompe tu coraza de silencio,
se un hombre por una vez,
para que yo sepa como mujer enfrentarte.
Carmen
Copyright©
"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo
No hay comentarios:
Publicar un comentario