He bañado mi cuerpo
en el agua más pura,
perfumada por los
pétalos de mil flores.
He ungido mi piel
con los aceites más ricos
y he perfumado la estancia
con inciensos seductores.
He adornado mi piel
con el polvo de oro fino
que por ti guardaba
como un tesoro escondido.
He llenado mis brazos
con brazaletes cantarines
que han de titilar para ti
la danza del amor esta noche.
He cubierto mi cuerpo,
mi cuerpo que te espera,
con las sedas más sutiles
para resaltar aún más mi belleza.
He mandado a los músicos
que toquen en el jardín
las piezas más sensuales
que habré de bailar por ti.
He cumplido todos los rituales.
Ahora sólo ven, ven amado mío.
Ven que haré que tu noche sea
enloquecedora y eterna amor mío.
Quiero sentir tus manos
acariciando mi cuerpo
y tu boca beber del cáliz de mi sexo
la dulce pasión que en mi despiertan tus dedos.
Tu sola presencia enciende en mi
un volcán que arde y quema,
un fuego que crece en oleadas
reclamándote sobre mi.
Mi cuerpo que te llama a gritos,
en esta noche sin fin,
y que se muestra en el espejo
que devuelve un reflejo de lujuria para ti.
Mi boca roja te llama por tu nombre,
necesito de ti como un pez necesita
el agua en que nada para vivir.
Te reclamo todo, para ser feliz.
Y mientras me miras, mis manos
recorren sin prisa cada centímetro de mi.
Preparando mi alma y mi cuerpo
sólo..... sólo para ti.
Carmen
Copyright©
"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo
No hay comentarios:
Publicar un comentario