Siento el roce de tus labios
grabando a fuego un camino
de pasión y de deseo en mi piel.
Siento el roce de tus labios
robándome el sosiego
cuando bajas besando mi cuello
y con tu húmeda lengua de fuego,
vas buscando la cima enardecida
de mis pechos que se rinden
a la elocuencia de tu sed
y resbalas por el llano de mi ombligo
para perderte en el valle del olvido
que da entrada a mi ser.
Siento el roce de tus labios
en el susurro entrecortado,
en los suspiros que arañan segundos
al deseo de sentirte poseyéndome
cuando centras tu mirada en mi mirada
y siento que el mundo entero yace a mis pies.
Siento el roce de tus labios
en la brisa que refresca
el cálido sudor que baña
en fiebres inconexas
el vaivén de la alegría a la tristeza,
de la tristeza a la euforia y
se pierde luego en el grito triunfante
cuando derramas en mi tu esencia
colmando mis anhelos de mujer.
Y te siento más que nada
en el roce suave de tus labios
cuando al final de la batalla,
buscan mis labios enamorados
y depositas en ellos el susurro callado
de un "te quiero" que acaba de nacer
y se derriten mis ganas en dulce llanto,
llanto de quien sabe lo que es querer
a quien la hace sentir tan mujer.
Carmen
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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo
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