lunes, 27 de octubre de 2025
Te hablo
sábado, 25 de octubre de 2025
Difícil
Qué difícil es, qué difícil...
Qué difícil se me hace olvidar
verbo y tiempo de desaire enamorado
en tantos atardeceres pasados
sin ti, sin tus besos y caricias,
sin los momentos de pasión que soñamos.
Qué difícil andar errante el camino
sin más huella que la humedad
de las lágrimas que derramé por ti.
Sin otra luz para alumbrar mis pasos
que la oscura y fría soledad.
Qué difícil es amar así,
a destiempo de todo,
a espaldas del mundo,
amar mientras trato de olvidarte.
Qué difícil vivir sintiendo
el cuchillo helado de la muerte
hurgando en mis entrañas
y partiendo en dos mi alma.
Qué difícil es, qué difícil,
saber que ya nada te retiene
como antes junto a mí.
Carmen
Entrega
Agónica locura,
llanto y suplicio,
velados ruegos.
Pasión desatada por
la locura sin freno
de tu voz y tu aliento.
Roce de manos
despertando velados y
encontrados sentimientos.
Espera ansiosa
del después que vendrá
amordazado y pleno
entre estertores de muerte
que elevan al cielo
mismo los cuerpos.
Placer del dolor
entre agonía y fuego,
la dulce sensación
de saberme tuya,
tuya más allá de
impensados sueños.
Átame a ti,
cubre mi cuerpo
con el manto
de tus oscuros sueños,
que yo sabré hallar
la dicha en la entrega
de mi sed por tu deseo.
Carmen
jueves, 23 de octubre de 2025
Donde te tengo
Estás en la quietud de mis noches,
donde agazapado y expectante esperas
a que el sueño me venza
para colarte en ellos a hurtadillas.
Barres como un viento cálido
mi cuerpo desnudo y hambriento,
lo lames con tu lengua de brisa,
soplas erizando mi piel,
insuflando en mi la vida.
Y siento, presiento tus manos,
que enredan en mí,
en el pozo donde se ahonda el deseo,
que acarician y pellizcan con premura
mis enardecidos pechos
y mi alma se agita queriendo,
mariposa maravillada, levantar el vuelo.
Y me retiene el peso de tu evidencia,
tu deseo y mi ardiente anhelo,
que van prendiendo hogueras
donde sólo había rescoldos sin fuego.
Y entras en mi apoderándote de mi cuerpo,
que enardecido danza bajo el palio
de un vaivén de caderas al vuelo.
Me posees más allá de la locura,
sorteando el filo del delirio
que abre puertas al infierno.
Me tomas y me dejas,
me inundas de ti y de tu esencia,
elevándome al éxtasis que nos puebla.
Y duermes después sobre mis párpados,
saciado ya de tu desvelo,
amante de mis sueños, enamorado,
donde siempre soy tuya,
donde me doy a ti, donde me entrego.
Carmen
Te sueño, te siento, te busco...
Te sueño con los párpados entreabiertos,
entre los claroscuros del atardecer,
bajo las ramas desnudas
que agita el viento de noviembre.
Te siento en cada una de las gotas de lluvia
que baña mi cuerpo tembloroso,
que urgido de tu ausencia se estremece
al contacto del tu recuerdo en mi.
Te espero en el último rayo de luz diurna,
te busco en las primeras sombras
de cada nuevo anochecer sin ti,
cuando se hace más presente tu falta
y mis labios te nombran entre suspiros
dolorosos y cadentes,
mientras pasan las horas
que van pariendo nuevos días,
haciendo más y más larga mi agonía,
esta agonía que es vivir sin ti.
Carmen
sábado, 18 de octubre de 2025
jueves, 16 de octubre de 2025
Urgencia
Queman los besos,
recorren las bocas
con risas, susurros.
Muerden los dientes,
arañan deseos
despertando las ganas,
sorbiendo las ansias,
los gemidos, los gritos
ahogados en la almohada.
Y me asaltas, me tomas,
me remuevo, me agito,
me escurro entre tus dedos
elevando las ganas,
prolongando el momento
en que me sientes,
en que te siento dentro.
Suspiros contenidos con fuerza,
sin prisa, sin pausa,
estallando el éxtasis
en un mismo intento
que te eleva, me eleva,
que juntos nos lleva
a tocar las nubes
con dedos temblorosos
y ganas cansadas,
agotados momentos
donde la vida se mueve
sin prisa pero sin pausa
y renace eterna,
etérea a cada mirada.
Carmen


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