Te fuiste alejando de mí
como un río impetuoso y bravío
arrastrando a tu paso mi piel
hacia las arenas de un mar infinito.
Tú, que fuiste furia en el viento,
pasión desbordada en inundaciones
plagadas de deseos.
Tú, que decías ansiar la muerte
siempre a mi lado y conmigo.
¿Qué pasó para que huyeras así de mí?
¿Qué miedos atenazaron tu alma?
Tú, que ponías notas de arcoíris
en lo cristalino de mis lágrimas.
Tú, que pintabas en mis mejillas
rubores de amapola
y encendías mi mirada,
que brillaba en estrellas lejanas.
Tú... tan solo tú.
¿En qué cielos oceánicos
habrás perdido tus pasos?
¿Qué labios ardorosos
robaran tus besos hoy,
esos besos que me pertenecían,
por los que vivía y moría,
dime quién?
Has dejado en mis manos vacías
la barca en la que navegaban los sueños,
los nuestros,
tuyos y míos,
sorteando las nubes de tormenta
por el mar tranquilo del querer.
Tú... cuya presencia arrastra lejos
los vientos del olvido,
del no querer ya ser.
Tú...
¿Dime, dónde estás ahora tú?
Carmen
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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo

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