Cuando sientas en tu piel
el roce invisible de unos dedos,
piensa amor mío que son mis dedos
que tu piel andan recorriendo.
Que son mis manos que en tus sueños
recorren cada pliegue, cada rincón
de tu amado cuerpo
por no olvidar la geografía conocida
donde sembraba mis sentimientos.
Cuando sientas en tu piel
ese escalofrío eléctrico
que cubre tu cuerpo con
el manto húmedo del deseo
y tu boca pronuncie mi nombre
en un susurro sin quererlo,
soy yo, amor mío, soy yo,
que desde mi solitaria noche
te estoy amando sin remedio.
Cuando sientas en tu piel
la nostalgia de sentir mi cuerpo,
de sentir mis labios y mis dedos,
de sentir mi presencia junto a ti
aunque no podamos vernos,
de pronunciar mi nombre en silencio
y sean vanos tus esfuerzos,
entenderás con tristeza, amor mío,
entenderás que de pena he muerto.
Cuando sientas el vacío en ti,
el mismo vacío que yo estoy sintiendo,
quizás alcances a ver el dolor
que me fue quemando por dentro.
La triste agonía que acompañó
mis últimos momentos.
Y quizás tus ojos lloren entonces de pena
cuando entiendas que perdiste
para siempre al único ser que te ha amado.
Carmen
Copyright©
"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo
.jpeg)