Se nos escapa el tiempo
con un rumor sordo
de vuelo de palomas,
de gotas de rocío
que se evaporan al alba.
Se nos escapa el tiempo
y aún me queda
tanto por dar,
tanto por gozar,
que quisiera detener
las manecillas de ese
reloj implacable
que es la vida.
Nacer de nuevo
y de nuevo volver a amar.
Aún me resta,
Penélope soñadora,
terminar de tejer
el manto de mordiscos
que por ti comencé a tejer
sobre el telar de tu cuerpo.
Aún me falta
aprender a nadar
en los remansos de agua clara,
que son tus ojos de gris acero
y reflejos de plateada luna.
Aún necesito descifrar
el misterio insondable
que oculta tu alma.
Déjame entonces amarte,
déjame alimentarme
en el deseo que destilan
tus labios al besarme,
déjame rozar el cielo
cuando acaricias mi piel
con tus dedos suaves,
déjame descender a los infiernos
cuando prendes en mi
este fuego que me quema
y en mi arde.
Voy a parar el tiempo,
voy a cubrir de olvido
todos los relojes
y voy a entregarme a ti
para eternamente amarte.
Se nos escapa el tiempo
y yo necesito pararle
para a mi cuerpo atarte,
para mi alma a la tuya
unirse y anclarse.
Carmen
Copyright©
"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo
.jpeg)
.jpeg)

