Sobre pétalos de rosas
me has amado una vez más
y era dulce el contacto de tus manos,
el tibio roce de tu piel en mi piel.
Me has amado hasta el cansancio,
respirando cada partícula de mi
hasta fundirla en una sola esencia
dentro de tu amado ser.
Sobre pétalos de rosas
que esparcidas por el lecho
nos brindaron su perfume,
la blandura tierna del amor,
el rojo más apasionado
y el fuego más vívido
que puede arder entre
un hombre y una mujer.
Has hecho tuyo mi cuerpo
desnudo sobre los pétalos.
Has poseído mi alma
con la cadencia de todo mi ser.
Tus manos han abierto camino
a los besos más bellos y húmedos.
Has ahondado en mi,
buscando la cueva tibia
donde se da y se muere de placer.
Tus ojos han perseguido mis ojos
buscando en cada momento
el sentimiento aquel.
Aquel que fue escrito
al principio de los tiempos,
aquel que predice
la locura que provoca el querer.
El único que nos transporta,
el único que nos guia,
el único que te permite amarme
sobre este lecho de rosas rojas.
Ven, que sobre este lecho fragante,
mi cuerpo te espera alborozado,
te ansia y te desea,
te añora y te suplica.
Ven... ven y tómame...
Toma lo que es tuyo desde siempre,
no demores tu llegada
que el volcán que en mi arde
anhela el agua clara
que brota de tu ser
y mi boca que esta sedienta
necesita de tu manantial
para saciar por siempre su sed.
Carmen
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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo
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