Llegaste a mis sueños como cada noche,
con el ímpetu de un vendaval etereo.
Y mi cuerpo que ansiaba ser tuyo
se ofreció a ti plenamente.
Llegaste para quedarte en mi,
para hacer tuyo mi dormido cuerpo.
Eres el ladrón de mis sueños,
el forjador de todos mis deseos
y así quiero mostrarme ante ti,
entregada a ti y a este amor tan nuestro.
Llegaste acariciando mis pechos
con hermoso desenfreno
y tus labios besaron mi boca
para saborear mis cálidos besos.
Me robaste la calma,
prendió en mi el más íntimo deseo
y estalló como metralla,
una salve de suspiros en mi pecho.
Que te quiero, no lo niego;
que te amo y te deseo,
a pesar de los pesares,
a pesar de lo que digan,
la distancia y el tiempo.
Que es locura este sueño,
donde me tienes y te tengo;
que es locura de amor y de deseo.
Más se que un día... un día , mi amor,
este sueño ya no será un sueño
y ambos seremos frente a frente,
las dos mitades de un todo en el que perdernos,
porque ese día, se harán realidad nuestros sueños.
Carmen
Copyright©
"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo
No hay comentarios:
Publicar un comentario