Esta noche te he sentido en mi,
sobre mi, dentro... muy dentro de mi.
He sentido tus manos recorrer mi cuerpo
y tu boca ansiosa beber del cáliz de mis pechos
tratando de calmar tu sed insaciable.
He sentido tus besos apasionados y profundos,
he sentido tus caricias lentas,
medidas con el cálculo del más dulce de los tormentos.
Tus dedos sobre mi boca,
acallando mis suspiros ahogados
y los ruegos de mi deseo.
Tus ojos sonriendo al ver mi gozo.
He sentido las sacudidas de tu cuerpo,
las embestidas de tu ariete
tratando de derribar la puerta
que guardaba en mí, mi mayor misterio.
Y me he rendido a tu fuerza,
a tu empuje, a tu empeño.
Me he rendido a la llama de tu deseo.
He desatado la pasión que guardaba
y me he dejado llevar por la tuya desbocada.
Te he sentido dentro de mí, muy dentro y
por horas hemos gozado de este amor
que parecía no tener fin,
que parecía ser eterno.
Y la aurora me sorprendió en mi ensueño
sudorosa y agotada del esfuerzo,
pero esplendorosa y feliz
de haberte sentido dentro... muy dentro.
Carmen
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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo
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