sábado, 20 de febrero de 2021
LA PROMESA
SUEÑO
INSTANTE
ERES - Ismael Serrano
AMOR Y DESAMOR
ELLA
J. palabra de hierro
TE QUIERO DECIR...
Te quiero decir que se paró el tiempo en el mismo instante en el que dije adiós. No es una excusa, ni siquiera busco tu perdón.
Y por otra parte, ¿por qué debería pedir yo ese perdón?
No fui yo quien comenzó el juego del "ahí te quedas, te dejo y me voy".
Pero quiero decirte, ahora que las horas muertas corroen mi vida, que aquel tiempo, aquel que un día fuera solo nuestro, se paró sin razón.
Tan cansada, tan vacía, parada frente a esa nada que se abre ante mi y donde ni siquiera la brisa de la inercia es capaz de despeinar mi pelo, acomodo los recuerdos en mis pensamientos mientras la locura me brinda la certeza de haber perdido para siempre en el juego del amor.
No, nunca tuve la llave de tu corazón y aún así, te abrí de par en par las puertas del mio para que tu lo llenaras de mentiras y desamor... Tanta, tanta desilusión...
Nunca fui dueña del tiempo, ese tiempo que jamás existió entre tu y yo.
Te quiero decir que el tiempo se paró para ti y para mi. Se paró por un beso... un abrazo que jamás nos alcanzó.
Carmen
(Escrito el 15 de febrero del 2021)
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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo
UN CAFÉ...
BISTURÍ
ANCLÁNDOME AL PRESENTE: Retorno
¡Aloha kàkou!
(¡Hola! ¡Hola para tod@s!)
¡Aloha nui loa!
(Mucho amor y saludos cordiales)
Y.... Ahí voy...
Carmen
(20 de febrero del 20219
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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo
viernes, 12 de febrero de 2021
No es un adiós, es un hasta luego... Quizás...
miércoles, 10 de febrero de 2021
lunes, 8 de febrero de 2021
DEJÉ DE AMAR - - Mark Anthony & Don Felipe Muñiz
Si, de seguro que no pienso
Como antes, lo hacía en ti
Pues mi vida está tan llena
De detalles y mil cosas
Que me obligan a olvidarte
Sin saber que fuiste tú
Esa mujer que amé
Ay pero hoy, te has cruzado
En un camino que mi mente encontró
Añorando sus recuerdos que me incitaron a el amor
Y descubro entre las cosas que ya dejaron de ser
Esa mujer que amé
Y descubro con tristeza, que ha cambiado mi pensar
Y que soy un hombre solo, que ahora vive por vivir
Que no encuentra el placer, ni en la caricia, ni el beso
Porque dejó de amar
Deje de ser, ese poeta enamorado
Que llenó la vida de poesías y mil besos
Ese romántico sincero, que un día por amor
Dijo mujer te quiero, dijo mujer te quiero
Si, que el tiempo va pasando lentamente y sin piedad
Se lleva los recuerdos, ya no hay tanto para dar
Y descubro nuevamente que mi vida no es igual
Porque deje de amar
Descubro con tristeza, que ha cambiado mi pensar
Y que soy un hombre solo, que ahora vive por vivir
Que no encuentra el placer, ni en la caricia, ni el beso
Porque dejó de amar
Dejé de ser, ese poeta enamorado
Que llenó la vida de poesías y mil besos
Ese romántico sincero, que un día por amor
Dijo mujer te quiero, dijo mujer te quiero
Dijo mujer te quiero...
Dijo mujer te quiero...
sábado, 6 de febrero de 2021
LA VIDA VIENE Y VA - La Mari
viernes, 5 de febrero de 2021
miércoles, 3 de febrero de 2021
NO HAY FUTURO
lunes, 1 de febrero de 2021
UN BELLO REGALO...
domingo, 31 de enero de 2021
LA MESA CAMILLA
Cuando era pequeña, me gustaba desaparecer un buen rato de vez en cuando. Creo que a todos, cuando eramos niños, nos gustó hacer eso, jugar a desaparecer, volvernos invisibles.
Había en casa lugares increíbles donde pasar desapercibidos, a veces, hasta llevar a la desesperación a nuestros padres que se pasaban un buen rato recorriendo armarios y mirando bajo todas las camas cuando después de que hubiésemos cometido alguna barrabasada nos buscaban para leernos la cartilla o simplemente, para hacer trabajar la zapatilla de mamá.
Hoy sonrío al recordar aquellos momentos de mi niñez, creo que sacar de quicio sobre todo a nuestras madres era el pasatiempo favorito de todos.
Mi rincón favorito para esconderme era la mesa camilla.
Era rara la casa donde no había una mesa camilla cubierta por gruesos faldones. Aún recuerdo las faldas que cubrían la mía; eran rojas, de grueso terciopelo y sobre ellas lo más típico después de la mesa misma, el tapete blanco de ganchillo.
¡Cuántas tardes de invierno, mientras fuera soplaba el viento y la lluvia azotaba las ventanas pasamos en familia sentados alrededor de aquella mesa!
Junto a ella, sentada sobre las rodillas de mi padre, aprendí a leer y escribir. Sobre ella, esboce mis primeros dibujos y escribí mis primeros poemas. Pase horas a su alrededor junto a mi hermano tratando de terminar un puzzle interminable.
¡Cuántos recuerdos!
Pero era bajo aquella mesa, bajo sus faldones, donde me gustaba perderme, refugiarme, esconderme.
En pocas palabras, bajo ella me gustaba pasar largos ratos en silencio, escuchando los ruidos de la casa en sí o las conversaciones de quienes andaban cerca. Creo que bajo ella se forjó un poco de mi carácter de callada observadora y aprendí a meditar sobre la vida.
Hoy por hoy, en mi casa no hay una mesa camilla, pero sin duda, sigo extrañando el consuelo que en tantas ocasiones me brindó su refugio.
Carmen
(31 de enero del 2021)
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