Ya no me duele tu abandono
ni tu huida cobarde y silenciosa.
Ya no me duele decir tu nombre
ni me duele mirar tu foto
y es que por fin desperté
a la realidad sin ti,
sin tu presencia en mi
que pensaba necesaria para vivir.
Ya no me duele tu recuerdo
ni lloraran más por ti mis ojos.
Hasta mi alma olvidó el camino
que tantas veces había recorrido
y la cabaña de sueños que fue
refugio secreto de nuestro amor,
se ha hundido al paso frio
del viento de enero que sopló en agosto.
Ya no me duele saber que te has ido
ni me duele no verte más
y es que en el fondo,
yo nunca creí que fueses mío.
Tus te amo que quizás fueron
verdad en un lejano principio,
se fueron diluyendo hasta sonar vacíos.
No me duele la certeza
cuando mi corazón sabia
que hacia tiempo que ya te habías ido.
Carmen
Copyright©
"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo


No hay comentarios:
Publicar un comentario