Hoy que no estás
necesito más que nunca
el calor de tus brazos.
El susurro de tus labios
acariciando mi oídos
con palabras que sólo
tu y yo entendíamos.
Qué lejos queda ya
todo aquello que amábamos.
Qué lejos te siento de mi,
que tristemente lejano.
Duele tu ausencia,
duele saber que no volverás
y duele saber que a pesar
de todo nos seguiremos amando.
¡Maldito orgullo!
¡Maldito y mil veces maldito!
Ya ni siquiera me quedan lágrimas
para llorar tu ausencia,
tan sólo un vacío inmenso
que me caló muy hondo,
que me heló los huesos,
que me quebró el corazón,
que me amarga en los labios.
Hoy necesito de ti,
de ti que ya no estás,
de ti que te desvaneciste
como se desvanecen las nubes
después de descargar
una tormenta de verano
y ni siquiera me dejaste
un arco-iris de risas
para iluminar
el camino andado.
Hoy que ya no estás,
me siento perdida y sola,
abandonada en el olvido,
sin rumbo en el camino
porque ya no puedo como ayer
seguir tus pasos tomada de tu mano.
Hoy que ya no estás,
me rindo a lo evidente,
regreso a mis orígenes,
retomo mi vida donde
la deje por seguirte
y cierro para siempre
el mundo de ilusiones
que juntos creamos.
Aunque me duela perderte,
aunque me duela olvidarte,
aunque me duela sentir
que nada es para siempre,
que todo ya ha terminado
Carmen
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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo
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