Necesito la calma serena
de tus manos amorosas,
cuando sostenían mis alas
frágiles de mariposa.
Necesito la calma de tus aguas
de río tranquilo que me enseñaron
a nadar y guardar la ropa,
para que nadie hiriera mi alma.
Necesito la calma de tu mirada,
la misma que un día alumbró el camino
y desterró las tinieblas que me llenaban
sembrando en mí la esperanza.
Necesito la calma de tus caricias
cuando estas mitigaban mis penas
y pintaban en mis labios sonrisas
que eran rosas blancas que florecían por ti.
Necesito la calma de tu voz
tan dura e inflexible,
tan llena de ternura a la vez,
que me hacia soñar enamorada.
Necesito la calma de mis días
y mis noches junto a ti.
Necesito nuevamente tu presencia
para ser libre y volver a vivir.
Carmen
Copyright©
"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo
.jpeg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario