Ven, acércate despacio,
acércate a mí con tu paso
de felino al acecho,
con tu mirada fija
de cazador imperturbable.
Te espero, te espero impaciente,
deseosa de sentir en mi tu cuerpo.
Anhelo tanto tus caricias
y ese roce de tu piel en la mía,
esas chipas que han de saltar,
eléctricas en nuestro encuentro.
Prende el fuego de mi hoguera
con el fuego de tus dedos,
arranca los hondos suspiros
que han de brotarme muy dentro.
Tómame, hazme tuya y hazme sentir
como nunca antes nadie lo ha hecho,
que yo tatuaré tu nombre
en el centro de mi pecho,
en lo profundo de mi alma,
en mi corazón que
ya es tuyo de hecho.
Ven, desde que te conocí
siento y entiendo que te pertenezco,
que siempre fui tuya
desde el principio de los tiempos.
Fúndete en mi,
seamos así uno sólo
dentro del mismo cuerpo.
Carmen
Copyright©
"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo


No hay comentarios:
Publicar un comentario