Cubro mis ojos
con la venda del olvido.
No quiero ver, no quiero ver
cómo se escapa mi vida
entre lamentos infinitamente
huérfanos y vacíos.
Cómo se inunda mi alma
del dolor más lacerante
al sentir la lejana cercanía
de un amor que prometió
amarme sin medida ni fin
y olvidó en un momento
que era yo quien esperaba
cada tarde en mi ventana
la llegada de su presencia
para ser feliz.
Cubro mis ojos
con la venda del olvido,
para no sentir,
para no padecer
nunca más por ti.
Por ti, que serás en mi vida
la tristeza y la amargura
que me tocó vivir.
Cierro así mis ojos
a lo evidente,
a la vida vivida sin ti,
a lo falso de tu cariño
que fue fingido,
que nunca sentiste por mí.
Y dejo resbalar por mis mejillas
lágrimas de perdón
que desde mi pecho dolorido
brotan por ti.
Cubro mis ojos
con la venda del olvido,
para no ver tu partida
cuando te vayas lejos de mí.
Y cuando de nuevo caiga la venda,
ya no existirás en mi vida.
Habré olvidado tu cara
y tus besos se habrán
borrado de mi piel
sin dejar rastro de ti en mí.
Carmen
Copyright©
"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo

No hay comentarios:
Publicar un comentario