Es la hora del crepúsculo
la que te acerca a mí,
la que me trae amable
tu voz y tus palabras
que van enredándose
a mi corazón solitario
enamorando mi alma.
Es esa hora tranquila
la que espero día a día,
la que cada vez prolongo más,
la que me llena de felicidad.
Cuando tus ojos son el faro
que alumbra mi vida
y me hace sentir.
Son dos pozos de agua mansa
donde se asoma la luna,
donde brillan las estrellas,
donde nacen mis sueños
que van a morir junto a ti.
Y tu boca es manantial
de puro deseo donde
me das de beber,
saciando mi sed de ti,
pintando mi alma
con un arcoíris de colores
sobre el terciopelo
erizado de mi piel.
Tus manos son portadoras
de caricias que aun en la distancia,
me atraen con ternura
hasta tu pecho, donde
hallo refugio por fin.
Y me abrazas con fuerza,
me infundes valor,
secas mis lágrimas,
me haces vivir.
Eres tu mi vida entera
en esa hora que ocupa ya mis días,
en esa hora en la que
no existe nada ni nadie
más que tú para mí.
Carmen
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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo

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