Escapó mi alma
de la jaula de
dorados barrotes donde
la encerraron un día.
Dulce pájaro de juventud
con las alas rotas
y el corazón malherido.
Quedó hoy la jaula vacía,
nadie entendió nunca
la tristeza que me invadía,
la pena que me dolía
ni la sangre que brotaba
gota a gota
y que sorbo a sorbo bebía.
Voló lejos de la prisión
mi maltrecho corazón,
lejos de la fosa
que errada le cave un día.
Ahora quiere volar libre,
quiere mi alma ser
una con el viento
y mi corazón quiere,
sueño dormido,
despertar de nuevo al amor
que un día perdió
y loco encerró en el olvido.
Quedó la jaula vacía,
quedó sin lágrimas de olvido.
Carmen
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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo
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