sábado, 2 de noviembre de 2019

HOY TE EXTRAÑO

HOY TE EXTRAÑO

Llueve.

El día afuera está frío y gris. Las nubes incansables derraman sobre los tejados su llanto y mi corazón añora el consuelo de tu abrazo, la calidez de tus besos, la suavidad de tus manos.

Llueve.

Llueve sobre los tejados y los campos. Sobre las flores que hoy adornan el cementerio, triste consuelo para los que aún estamos vivos. Cuanta falsedad hay a veces en ese simple gesto de llevar flores a los muertos. La gente parece competir en estas fechas a ver quien lleva las flores más hermosas a sus muertos. Es una competición sorda y muda, sólo apreciable en las miradas que saltan de tumba en tumba y en los gestos que calculan quien más y quien menos, que lo observan todo y lo registran para más tarde criticar al vecino en los corrillos de personas que año tras año vuelven a encontrarse el mismo día y casi a la misma hora.

Y después... Después no queda nada.

Muchos muertos quedan nuevamente abandonados en su silencio. Nadie vuelve a acordarse de ellos durante el resto del año. Ni una visita ni un suspiro, una lágrima y mucho menos una simple florecilla vuelve hasta un año después a adornar sus tumbas.

Llueve y yo te echo mucho de menos, papá.

Yo te echo de menos hoy y cada día, siempre. Y por eso, seguiré visitando tu tumba y llevandote flores siempre que pueda. No solo en la fiesta de Todos los Santos, no. Tu sabes que siempre que puedo me acerco a saludarte, para recordarte que en mi corazón, no estás muerto, que vives. Vivirás a través de mi mientras a mi pobre corazón le quede un latido y que cada segundo de mi existencia estaré agradeciéndole al Padre y al mismo Universo el haberme permitido ser tu hija en esta vida. 

Llueve.

Es hora de que sigas con tu descanso eterno, pero no olvides que pronto, muy pronto, volveré a traerte flores y a charlar un rato contigo de nuevo.


Carmen

(2 de noviembre del 2019)


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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo


sábado, 19 de octubre de 2019

Simplemente... AMO


Simplemente... AMO

Amar  amando
lo propio y lo ajeno,
lo que se y lo que ignoro,
lo que veo y lo que no.

Amo amar amando
con la fuerza que me llena
y el aliento que sostiene
mi alma desnuda prendida a él.

Amar amando
así, de lejos.
Tan distante y tan cercana,
ser tan sólo sin llegar a ser.

Carmen

(19 de octubre del 2019)
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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo

PIDE UN DESEO


Imagen de Nátan Rusnok en Pixabay


PIDE UN DESEO

Pide un deseo,
no te vayas a quedar con las ganas
de soñar con imposibles
ni de soñar que amas.

Pide un deseo,
ahora que aún puedes,
que aún te queda
una brizna de esperanza.

Pide un deseo,
uno que me incluya y te incluya.
Un deseo que nos devuelva la fe
y nos colme el alma.


Carmen

(19 de octubre del 2019)



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Soy todo lo que tengo



Imagen de Cocoparisienne en Pixabay


viernes, 18 de octubre de 2019

AMO -- Miguel Bosé


AMO
Miguel Bosé

"Amo, cada cosa que nada 
amo, cada cosa que vuela 
amo cada idea y pensamiento 
cada sendero aunque acabe en un desierto 

Amo, el soplo fuerte del viento 
amo, el invierno que cae lento 
amo ese proceso que convierte 
lo original en algo extremo y diferente 

Amo, el canto de las ballenas 
amo, las medias lunas y llenas 
amo el horizonte e imaginarme 
que abro las alas y hasta el poder volarme 

Y amo aquello, que no veo, pero intuyo 
amo las cosas que no entiendo y todo incluyo 
amo creer, querer saber y preguntarme 
como hace el sol para caerse tras los mares 
y nunca ahogarse 

Amo, la fiebre que en los amores 
rapta y habita los corazones 
amo las paredes silenciosas 
para clavar en ella viejas nuevas cosas 

Amo, pensar que cada palabra 
esconde, un poderoso misterio 
amo en general y sin fronteras 
lo inexplicable y todo lo que me supera 

Y amo aquello, que no veo, pero intuyo 
amo las cosas que no entiendo y todo incluyo 
amo creer, querer saber y preguntarme 
como hace el sol para caerse tras los mares 
y nunca ahogarse 

Amo todo aquello que no se 
amo todo lo que no se ve 
y pregúntame (x2) 

Amo todo aquello que no se 
amo todo lo que no se ve 
y pregúntame, y pregúntame 

Y amo aquello, que no veo, pero intuyo 
amo las cosas que no entiendo y todo incluyo 
amo creer, querer saber y preguntarme 
como hace el sol para caerse tras los mares 
y nunca ahogarse..."



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Así de sencillo... 

Simplemente... AMO.

LIBRE YA DE AMORES -- Miguel Bosé


LIBRE YA DE AMORES
Miguel Bosé


"Y de repente 
No sé cómo 
Nada siento 
Y caigo en cuenta 
Que estoy libre de temores 
Libre ya de amores 

Respiro, tomo aire 
Y el mundo se ilumina 
Otra vez "

lunes, 14 de octubre de 2019

ENHEBRANDO PALABRAS

Cuadro Los Amantes
René Magritte*

ENHEBRANDO PALABRAS

Enhebrando palabras como
un rosario de besos,
sobre un lienzo de pasiones
en la cama del deseo.

Sabanas de espumas blancas
para cubrir nuestros sueños,
donde pétalos de rosas nos nacen,
piel con piel, en caricias suaves
con que vamos cubriendo nuestros cuerpos.

Murmullos sofocados por besos húmedos,
ansias locas que nos nacen muy dentro,
revoloteo de mariposas multicolores
enredadas en el laberinto de pasiones
donde se pierden nuestros deseos.

Enhebrando palabras que digan,
luz de luna para ti mi reflejo,
el tuyo rayo claro de tibio sol
que me da fuerzas
y me calienta por dentro.

Palabras que le cuentan al viento
que somos dos ríos de ímpetu inmenso,
que convergen en el remanso de la vida
con la dulzura de los amantes eternos.



CARMEN

(14 de octubre del 2019)


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"Omnia mea mecum porto"

Soy todo lo que tengo


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*René Magritte, fue un pintor surrealista belga. 

Su vida estuvo marcada por tragedias y entornos complicados, como el suicidio de su madre y la Segunda Guerra Mundial, ello modeló su pensamiento y su quehacer artístico significativamente.

Conocido por sus ingeniosas y provocativas imágenes, pretendía con su trabajo cambiar la percepción precondicionada de la realidad y forzar al observador a hacerse hipersensitivo a su entorno.

Magritte dotó al Surrealismo de una carga conceptual basada en el juego de imágenes ambiguas y su significado denotado a través de palabras, poniendo en cuestión la relación entre un objeto pintado y uno real.



domingo, 6 de octubre de 2019

BUENOS DÍAS TRISTEZA -- José Luis Perales


BUENOS DÍAS TRISTEZA
José Luis Perales


El día que llegaste junto a mi
Dejaste tu equipaje en un rincón
Pusiste tu mirada sobre mi
Y luego te instalaste en mi sillón
A veces en la noche te escuche
Cruzando de puntillas el salón
Y hoy en la mañana desperté
Y estabas dentro de mi corazón

Buenos días, tristeza
Siéntate junto a mi
Cuéntame si conoces
A alguien que sea feliz.
Dime como se llama
Cuéntame por favor
Pero nunca me digas
Que su nombre es amor

El día que llegaste junto a mi
Volaron tantos sueños a la vez
Los tuyos que luchaban por vivir
Los míos que murieron sin querer
Pero ahora estoy contigo ya lo ves
Me estoy acostumbrando a verte aquí
A veces entonando una canción
Y a veces caminando por ahí.

Buenos días, tristeza
Siéntate junto a mi
Dime tu si lo sabes
Quien se acuerda de mi
Dime, dime como se llama
Cuéntame por favor
Pero nunca me digas
Que su nombre es amor

Buenos días, tristeza...

Buenos días, tristeza
Siéntate junto a mi
Cuéntame si conoces
A alguien que sea feliz.
Dime, dime como se llama
Cuéntame por favor
Pero nunca me digas
Que su nombre es amor...


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Las imagenes que componen el video son pinturas de Roman Frances.

Román Francés nace en Alicante el dos de Enero de 1950. Desde su infancia se siente inclinado por el dibujo y la pintura, pero su primer contacto con el mundo del arte se produce a los catorce años en el taller-estudio del pintor Gaspar Francés Rico, que ejerció una gran influencia en su formación artística y humana.

En 1965 presenta su primer cuadro en el Salón de Otoño de Alcoy. Posteriormente se traslada a Madrid donde permanece durante 5 años, este momento de plena efervescencia cultural del país definirá su futura trayectoria. 

Los pintores valencianos (Sorolla, Navarro, Pinazo...) y sobretodo los alcoyanos de finales del siglo XIX ejercerán en su obra nuevos planteamientos. 

En 1978 viaja a Estados Unidos y posteriormente a Méjico donde permanecerá una larga temporada, realiza diferentes exposiciones con éxito. A partir de esta experiencia se decide a presentar su obra en distintos países como Francia, Alemania, Bélgica, Italia, Suiza, Mónaco, Japón y Estados Unidos. 

Ha realizado más de 50 exposiciones personales y ha participado en infinidad de exposiciones colectivas. Las últimas las ha realizado en: El Greco (Madrid), Emarros (Castellón), Gabernia (Valencia), Sala Goya (Palma de Mallorca), Espí (Santander), Segrelles (Valencia), Braulio (Castellón), Xauen (Granada), Gaudí (Madrid) Benedito (Málaga), Lloren‡ (Barcelona), Formas (Portugal), Castelló 120 (Madrid), Galería Mar (Barcelona), Arimany (Tarragona), etc. 

Se le considera un genuino representante de la Escuela Valenciana. Su pintura es llena de luz y color, centrada siempre alrededor de la figura femenina. 
Se encuentra en importantes colecciones públicas y privadas en más de 30 países de los que podemos destacar: Francia, Italia, España, Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Emiratos Árabes, Japón, Méjico y Canadá.




PERCEPCIÓN


PERCEPCIÓN

Percibo hoy el paso del tiempo
contando los instantes en los que 
no estas conmigo.
Esos tiempos inconclusos
en los que por voluntad propia,
fantasma sin sombra,
una y otra vez te has perdido.
Percibo hoy,
como ayer,
como siempre,
ese dolor infinito que me ata a ti
y esa percepción del todo
desgarradora que me deja inerte,
se alza como un muro insalvable
entre los dos
y por más que lucho
por sentirte,
por vivirte nuevamente,
mi alma le niega al corazón
la razón para volver a creerte.
Percibo así lo imposible de un amor
ya cansado de ser negado,
un amor que se ahogo en el llanto
provocado por lo injusto de tu trato.
Y percibo, sí...
Percibo que quizás
hoy seas tú
el que haya de sufrir más
el haberme negado tanto,
el haber provocado y permitido
que me perdiera para siempre.


Carmen

(6 de octubre del 2019)


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Soy todo lo que tengo


viernes, 4 de octubre de 2019

ERA SOMBRA...


ERA SOMBRA...

Era sombra buscando una luz
y la encontré en lo claro de tu mirada.
Era ola perdida anhelando descanso
y lo encontré en la playa de tu pecho.
Era paloma que volaba herida
y encontré en ti el mejor remedio.


Carmen

(4 de octubre del 2019)


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Soy todo lo que tengo



A VECES...


 A VECES...


A veces mi corazón se para y pienso:
¿será este el momento, será el instante,
el preciso instante en que le pierda?
Más cierro mis ojos por no verlo
y al abrirlos aún sigue ahí,
más humano, más hermoso, 
como si siempre hubiera sido real,
como si nunca hubiese sido un sueño.


Carmen

(4 de octubre del 2019)


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Soy todo lo que tengo


domingo, 22 de septiembre de 2019

EN MIS NOCHES...


EN MIS NOCHES...

"En mis noches caben todos los sueños, los que me conectan a la tierra y los que me elevan al cielo."


Carmen-Drisana

(22 de septiembre del 2019)


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viernes, 20 de septiembre de 2019

EL AGUJERO


EL AGUJERO

Como cada mañana, camino de la escuela, las tres niñas pasaban junto a la gran casona cuyas desconchadas pareces y desvencijadas ventanas gritaban, más que hablaban, de la decadente ruina en la que la habían dejado caer.

Lejos quedaba ya en la memoria de los lugareños el tronío y rancio abolengo de sus moradores. El lujo de las grandes celebraciones que allí se daban era conocido y reconocido no sólo en los alrededores y pueblos cercanos, sino que en ocasiones, su fama llegó hasta la mismísima capital del reino atrayendo a alguno de los más renombrados nobles.

En el pueblo aún quedaba algún que otro anciano que animado por la invitación a un chato o dos de vino en la taberna, se animaba a contarte la aciaga historia de aquella casona y la de la noble familia que la habitaba hacia ya casi medio siglo atrás.

Los Palacio Soler, eran gente poderosa que sin ser de la nobleza ni poseer título nobiliario alguno, poseían una de las mayores fortunas del país, lo que les permitía codearse con lo mas granado de la sociedad de aquel entonces sin desmerecer ni un ápice. Corrían multitud de historias sobre el modo en el que los Palacio Soler habían reunido tan cuantiosa fortuna y poder. Unos aseguraban que su fortuna fue lograda allende los mares, que tenían explotaciones de caucho por Brasil trabajadas por pobres esclavos y que incluso traficaban con esos pobres seres humanos como si fuesen ganado. Otros decían que la fortuna les había llegado hacia mucho de parte de un tío lejano que emigro a Sudáfrica y tenia minas de oro y diamantes, las cuales a su muerte habían heredado.

La imaginación es libre para inventar mil y una historias, pero lo que en esta importa en realidad es el final, el triste final que tuvo aquella familia y que es el principio y el fin de mi historia.

Como quiera que fuese y sin importar de donde habían sacado tanto como poseían, el mayor tesoro de la familia era su única y adorada hija. Elvira era una joven llena de inocencia y con una belleza fuera de lo común que tuvo la mala idea de fijarse en un joven del pueblo, más pobre que las ratas, del cual se enamoró perdidamente siendo correspondida con la misma fuerza por él.

Cuando el padre de Elvira descubrió aquello, montó en cólera y encerró a la joven en su habitación bajo siete llaves. Puso rejas en las ventanas, apostó a dos de sus hombres de confianza junto a la puerta del cuarto con la orden de no dejar pasar a nadie y mucho menos de dejarla salir. Buscó al joven enamorado y con sus propias manos de dio fin y cuando la joven se enteró de lo sucedido, se quitó la vida.

A partir de ahí, el destino de la familia Palacios Soler entró en una debacle de infinita desolación. La madre murió poco tiempo después que su hija de pura tristeza y el padre dilapidó su inmensa fortuna en pocos años. Agobiado por la culpa y las deudas terminó ahorcándose en el salón de la casona después de haber maldecido el lugar y asegurar que su alma no descansaría hasta no llevarse con él alguna alma inocente que le acompañara por toda la eternidad. 

Y es aquí donde las tres niñas del inicio entran en juego. Tres niñas que entretienen sus ratos de ocio imaginando historias de princesas y palacios llenos de lujo. Tres niñas que cada día pasan por la calle que ocupa la desvencijada casona camino del colegio. Tres niñas y un agujero que las últimas lluvias del pasado invierno abrieron en sus muros y por el cual las niñas observan el interior de la casa sumido en un polvoriento ensueño.

Mañana tras mañana, el agujero parecía esperar el paso de las niñas. Se abría en la pared como una boca desdentada y hambrienta, semioculto tras una mata de hiedra que pugnaba por trepar la pared de piedras casi lisas por el desgaste del tiempo; agazapado, como pretendiendo que nadie lo viera. Al principio de aparecer, era un simple agujerito por el que apenas podían las niñas acercar uno de sus ojos y tratar de ver a través del polvo y las tinieblas del interior. Imaginando así la cantidad de tesoros ocultos que aquellas paredes guardaban. Después, poco a poco, día a día, como si fueran cogiendo confianza, el agujero fue haciéndose más y más grande y el ojo dio paso a las caras, mas tarde a las cabezas, después medio cuerpo y ahí pareció parar el avance del agujero.

Las niñas vivían con excitación la llegada de los días y el trayecto de cada mañana a la escuela. Durante el recreo, se sentaban juntas bajo el gran manzano y sus conversaciones giraban en torno a la casa y su leyenda. La llegada del verano y las vacaciones escolares pareció enfriar en las niñas aquella especie de ensoñación.

Pasó el verano y con el inició de septiembre volvieron la rutina diaria y las clases. Al principio del curso, las tres niñas parecían haber olvidado la existencia del agujero, pero una mañana de finales de septiembre, al pasar junto a la casona, un soplo de aire gélido les agitó la falda de sus vestidos asustándolas.

Las tres detuvieron sus pasos y se encararon con la pared de la casona. ¡Allí estaba el agujero y ahora era más grande que nunca!

Aquello era una invitación a entrar en toda regla y las niñas sin pensarlo más, dejaron sus carteras escolares junto a la pared y una tras otra, desaparecieron en la profundidad de las tinieblas de la vieja casona.

En un pueblo pequeño como lo era aquel, la desaparición de uno de sus niños no pasaba desapercibida durante mucho tiempo, así que, imaginaros la caótica función que origino la desaparición de las tres niñas. Se formaron patrullas vecinales que recorrían las calles gritando los nombres de las niñas. Se las buscó en graneros y pajares, en campos y huertos y hasta en los pozos mas alejados sin resultado alguno. Encontraron las carteras con los libros y los lápices intactos junto a la casona, pero allí no había nada más. No vieron agujero alguno en las paredes de la casa y las puertas y ventanas de la misma, pese a la herrumbre y el aspecto raído que presentaban, seguían cerradas.

La llegada de la noche paralizó la búsqueda de las niñas. Todos los vecinos consolaban a los padres de las desaparecidas asegurándoles que la llegada del alba traería buenas nuevas sin ninguna duda.

Y así fue.

Rayando el alba, un enorme y atronador estruendo despertó al pueblo entero, que asustado salió de sus casas preguntándose unos a otros que había sido aquello.

A medió camino entre la iglesia y la escuela, una enorme polvareda se alzaba hacia el cielo y hacia allí se encaminaron los lugareños. La gran casona ya no existía, se había derrumbado sobre sus cimientos y tan sólo quedaba de ella un inmenso solar cubierto de escombros. Los allí reunidos  miraban pasmados lo sucedido, sin dar crédito a lo que sus ojos veían, sin acertar a decir lo que pensaban. Sólo eran capaces de mirarse los unos a los otros mientras mantenían una conversación muda, gritándose unos a otros en silencio lo que sospechaban. 

Cuando el polvo menguó y todo parecía haber recobrado nuevamente la calma, una sombra se irguió en el mismo centro de la derrumbada casa y un sonido, parecido a una risa macabra, retumbó por todas partes helando la sangre de las pobres personas que allí se encontraban.

Terminó septiembre y pasaron octubre y noviembre como un ensueño. Cada día, más habitantes del pueblo decidían abandonarlo, incapaces de soportar el recuerdo de lo ocurrido. Incapaces de olvidar a las tres niñas. Incapaces de olvidar la maldición de aquel mal hombre. Y cuando llegó Navidad, nadie quedaba ya para tocar las campanas que anunciaban el divino nacimiento del Salvador, porque en verdad, allí ya no quedaba alma alguna que debiera ser salvada.


Carmen

(21 de septiembre del 2019)


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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo


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