-"No es lo mismo" - respondió él... ..."Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía. Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos. Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí. Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar."
-"Ya entendí" - dijo la rosa.
-" No lo entiendas, vívelo" - agregó el Principito.
(Anónimo)
***Desconozco quién fue en autor de este texto. No está en el libro de "El Principito" de Antoine de Saint-Exupéry, aunque bien podría pertenecerle.
"El Principito es un libro hermoso, sublime, al que todos deberíamos prestar atención y leer al menos una vez en nuestras vidas. Sus textos tienen significados profundos que hay que leer despacio y meditar más despacio aún. Merece la pena el esfuerzo de leerlo y desentrañar sus sutiles enseñanzas.
Por si alguien de los que se pasean a veces por mis letras siente interés por leer o releer este bello texto escrito por Saint-Exupéry, aquí os dejo un link donde poder leerlo on-line o descargarlo en vuestros pc en formato pdf:
La soledad es un enorme espacio en blanco, totalmente vacío, donde uno se tiende sin esperanzas a esperar que llegue la muerte y le de, en un arrebato acalorado, un poco de vida.
La soledad es húmeda y fría. Húmeda de lagrimas derramadas y fría porque carece de sentido y sentimiento cuando no es compartida.
La soledad es abandono cargado de falsas promesas y es la espera que aguarda a la tristeza cada día.
Desde niña me he sentido atraída por esos delicados animalitos. Me fascinaba ir al río cuando íbamos al pueblo y buscar su presencia entre los juncos de la orilla.
Recuerdo como me extasiaba mirándolas. A veces, parecían quedar suspendidas en el aire y la iridiscencia de sus alas reflejando los rayos de sol era para mi algo prodigioso.
En mis sueños de niña las veía como pequeñas hadas y me gustaba fantasear creando historias sobre ellas.
Hoy me dio por buscar información sobre las libélulas y encontré algo interesante sobre su significado, así que he decidido dejar constancia de ello aquí:
Siempre supo que su destino era soledad y tristeza. Hasta la fecha, muchas personas habían pasado por su vida y la habían dañado, la habían herido el alma de alguna manera. Pero nunca nada de lo que le hicieron le había dolido de esta manera.
Pensó que a su lado había encontrado al fin el final de sus tristezas, un hombro sobre el que apoyarse, un pecho donde refugiarse... El compañero ideal que la aceptaría tal y como ella era...
¡Qué absurda ilusión la suya! ¿Cómo pudo equivocarse tanto y de tan mala manera? ¿Cómo pudo creer todas sus falsas promesas?
Le cedió todo su espacio... Le dio todo de ella... Pero jamás logró conformarlo y después de tanto juicio sin pruebas, tanta acusacion, tanta injusticia por parte de quien tanto decia amarla, este la dejó inerte... fría... abandonada a su suerte... muerta.
Muerta aunque respire y ame y sonría. Muerta aunque llore con otras lagrimas y se vista cada día con una mascara nueva. Muerta con un corazón roto que no desea sentir de nuevo. Muerta con el alma tan hecha trizas, que el día que él se marchó de su lado poniendo fin a su cobardía, ella... Ella decidió darle la espalda a la vida.
Y aún sabiendo que no volvería, espero pacientemente que se diera cuenta de su villanía y regresara a buscarla.
Pero no regreso por ella y ella ya se convenció de que su marcha es un viaje sin retorno, una huida hacia delante... Una decisión sin marcha atrás, sin retorno, sin meta de llegada y sin salida.
Y te dejé partir vistiendo mis letras de oscuridad y mis sentimientos de perpetuo luto. Te dejé partir mientras cerraba de golpe la puerta de mi corazón y tiraba al olvido la llave para no volverla a abrir.
Me quedé sola, deshaciéndome en la amargura de las lágrimas que brotaron de las heridas que en mi alma infringió tu sinrazón. Las horas pasaron lentas, cuajadas de recuerdos, de reproches, de ruegos, de rabia... De infinito dolor.
Todo tiene un final como tiene un principio y el sueño que tuvimos no iba a ser la excepción. El tiempo ha pasado y todo lo mitiga... Y tiempo es lo que necesito para volver a ser yo. Puedes quedar tranquilo, cumpliste tu papel a la perfección y no... No te guardo rencor.
No existe el ayer como no existió el amor... No existe el mañana, no al menos mientras no tome una decisión... Tan sólo nos resta el hoy. Y el hoy esta cargado de desolación.