ELEGÍ
Elegí ser polilla
quemando mis alas
en el fuego de tu luz.
Cerré mis ojos
a la verdad que me llenaba
y sin pensarlo lo di todo,
todo y más,
más que ni siquiera
sabía que estaba ahí.
Aposté por ti y perdí,
me abandoné a mi suerte,
suerte aciaga y gris.
Quise creer en ti,
en ti y en algo que jamás
existió ni fue para mí.
Quise creer en el amor
y que el amor había llegado a mí.
A mi a quien todo le fue negado,
a mí que nunca merecí nada
y no comprendo,
hoy no entiendo el por qué
creí ser mariposa
de alas hermosamente coloridas
cuando no era más que
una pobre polilla anodina
condenada a morir.
Elegí...
Sí, yo elegí...
Elegí el momento y la hora,
el instante en el que debía sucumbir.
Y me entregue a la muerte
con los ojos cerrados y
los brazos abiertos,
con el corazón malherido
y el alma rota en bandolera.
Elegí ahogarme
en mi propio llanto,
perderme en el abismo
de mis miedos más profanos
sin sueños ni esperanzas,
sin falsas promesas
ni atisbos felices.
Elegí aquello que mejor conocía,
elegí a aquella compañera
que siempre me fue fiel
en la desesperanza,
que jamás me abandona,
aquella que siempre calla.
Elegí la soledad
porque siempre estuve sola.
Y sola y en silencio
seguiré el camino
siendo por siempre la polilla
que siempre fui.
Elegí...
Carmen
(26 de diciembre del 2018)
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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo
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