Se le hacia infinitamente duro enfrentar un nuevo día cada amanecer. En su mente no existían ya más pensamientos que no fueran aquellos negros presagios de tormenta que desde hacia un tiempo la atormentaban sin piedad.
Veía su futuro cargado de nubes negras y si volvía la vista atrás, tan solo percibía esa negrura con la que un pasado incierto había ido cubriendo su caminar.
Ya no tenia sueños, ni tenia ilusiones, ni paz, ni esperanza a la que su alma se pudiera aferrar. El destino... Su destino, había sido el más cruel de los verdugos y había ido arrancándole todas esas pequeñas cosas que un día le llenaron el alma hasta dejarla vacía y ciega en medio de la tempestad que la llenaba y que la iba matando poco a poco, borrándola, eliminando todo aquello que ella fue creando hacía ya tanto que ni lo recordaba en realidad.
Quizás nunca existió... Quizás su triste vida fue el ensayo fracasado de algún alquimista loco. Quizás solo fuera como esos pensamientos fugaces con forma de pájaro que pasaban raudos por su mente. Quizás... Quizás por eso su mayor deseo hablaba solamente de muerte... Quizás...
Pero no, sabia que esos quizás jamás tendrían un fin. ¿Cómo podrían tenerlo si ni siquiera habían tenido un propósito?
Sabía que esas nubes de tormenta la acompañarían hasta su final. Sin sentido, sin sentimiento, tan solo estaban allí como un recordatorio de lo que no debía olvidar... De lo que nunca debió olvidar. Ella no era nada ni era nadie, sólo debía sentarse al borde del camino y esperar.
Esperar que le llegase la hora de ser eliminada de aquel juego prohibido que era la vida, esa vida que quiso inventar y que nunca le correspondió vivir. Esperar que el tiempo pasase y esta vez no se olvidara de llevársela con el, borrando cada paso, cada huella, cada sueño roto, cada llanto amargo...
Esperar que esas nubes negras la cubrieran por completo para que nadie recordara su rostro ni volviera a repetir su nombre. Esperar que todo lo pasado le dejara de doler...
Esperar... Esperar y no tratar de desesperar mientras llegaba el instante
de ser barrida por los vientos junto a esas nubes de tormenta para al fin dejar atrás el dolor de no saberse, dejar a la muerte abrazar su cuerpo frágil, su alma herida, su corazón hecho añicos y ponerle fin a su sufrimiento regalándole la luz postrera de su sonrisa al mundo que irónico e impasible, descargó con tanta furia sobre ella su ira contenida, destruyéndola hasta su fin.
Todo eso sabia... Era la única certeza que le quedaba ya, la de saber que si esperaba lo suficiente, aquellas nubes de tormenta borrarían sus recuerdos más allá de su propia existencia, más allá de otras posibles existencias y quizás... Quizás entonces tuviera otra oportunidad de ser feliz.
Palabras de amor, suspiros del alma, brasas encendidas del fuego imperecedero del cual provenimos. Somos dos donde antes fuimos uno. Amor eterno que no sucumbe por muy fuertes que soplen los vientos.
Palabras de amor que se quedaron dormidas hace eones y vinieron a despertar ahora. Palabras que nos mecen y estremecen, que nos traen y que nos llevan, elevando al cielo nuestras emociones y dejándonos caer de golpe en los negros abismos del dolor.
Pero palabras de amor que al fin y al cabo nos obligan a volver la mirada al pasado lejano, donde con otras palabras susurradas desde el corazón enamorado, nos juramos mantener la llama viva del mas puro amor.
Y mirándonos al espejo certero de nuestros ojos volver a decirnos todo lo que habíamos callado, quizás olvidado... Palabras de amor sin artificios, desnudas... Palabras de amor sin miedos ni dolor, que irán de tu boca a mi boca y regresarán de mi boca a la tuya palpitando certezas, bebiéndose a cada suspiro la evidencia, jurándose y conjurándose de nuevo eternas... Eternas, como eterno es nuestro amor.
“Quien deje pasar de largo la más bella historia de su vida no tendrá otra edad que la de sus pesares y no habrá suspiro en el mundo capaz de mecerle el alma…”
Yasmina Khadra
Adaptación de la novela de Yasmin Khadra.
La historia de la película se desarrolla en Argelia, en 1930.
Younès (el guapísimo actor y modelo de ascendencia franco marroquí Fu’ad Aïn Aattou), llega a casa de su tío Mohamed, un reputado farmacéutico en la ciudad de Orán, que le acoge como si fuera su propio hijo. Younès, tiene que abandonar y separarse de su familia para optar por un futuro sin miserias, dado que su padre se ha arruinado. Adopta un nuevo nombre, Jonás y se criara bajo las costumbres francesas aunque sin olvidar jamás su ascendencia argelina.
En un país colonizado por Francia, donde el racismo, los conatos de rebelión y los choques culturales son constantes, Younès hará amigos para toda la vida y también se reencontrará con el amor de su vida, Emilie.
Un inesperado acontecimiento se interpondrá entre Younès y Emilie y debilitará la amistad entre su grupo de amigos mientras una revolución amenaza con desatarse en Argelia.
La película es algo larga e intensa. Nos cuenta la independencia de Argelia, la crisis de identidad del protagonista, la lealtad de la amistad, el honor, el racismo, el amor platónico, el amor pasional, la pasión en sí misma, los lazos familiares, el contraste entre la tradición y el progreso…
En mi opinión, abarca demasiados temas que va dejando a medias, como sin concluir. Demasiado contenido para una sola película que quizás hubiese resultado mejor si hubieran hecho con ella una superproducción para un formato en serie.
Aún así y pese a su intensidad, la película me ha parecido genial. Contiene todos los elementos para una gran producción. Emoción, un amor eterno, un montón de obstáculos, una guerra que llega para complicarlo todo, una paz que separa a los protagonistas…
En fin, una película para recomendar, en la que hay que destacar una buena banda sonora y algunas fotografías fantásticas.
Ficha técnica:
- Título original: Ce que le jour doit à la nuit
- Año: 2012
- Duración: 159 min.
- País: Francia
- Director: Alexandre Arcady
- Guión: Alexandre Arcady, Daniel Saint-Hamont (Novela de Yasmina Khadra)
- Música: Gilles Henry
- Reparto: Nora Arnezeder, Fu’ad Aït Aattou, Anne Parillaud, Vincent Perez, Anne Consigny, Mohamed Fellag, Nicolas Giraud, Olivier Barthelemy, Mattias Van Khache, Pierre Abbou, Tayeb Belmihoub, Salim Kechiouche, Marine Vacth.
- Productora: Alexandre Films / BE_FILMS / uFilm
- Genero: Romance - Años 30. Drama romántico. Cine Épico