El día afuera está frío y gris. Las nubes incansables derraman sobre los tejados su llanto y mi corazón añora el consuelo de tu abrazo, la calidez de tus besos, la suavidad de tus manos.
Llueve.
Llueve sobre los tejados y los campos. Sobre las flores que hoy adornan el cementerio, triste consuelo para los que aún estamos vivos. Cuanta falsedad hay a veces en ese simple gesto de llevar flores a los muertos. La gente parece competir en estas fechas a ver quien lleva las flores más hermosas a sus muertos. Es una competición sorda y muda, sólo apreciable en las miradas que saltan de tumba en tumba y en los gestos que calculan quien más y quien menos, que lo observan todo y lo registran para más tarde criticar al vecino en los corrillos de personas que año tras año vuelven a encontrarse el mismo día y casi a la misma hora.
Y después... Después no queda nada.
Muchos muertos quedan nuevamente abandonados en su silencio. Nadie vuelve a acordarse de ellos durante el resto del año. Ni una visita ni un suspiro, una lágrima y mucho menos una simple florecilla vuelve hasta un año después a adornar sus tumbas.
Llueve y yo te echo mucho de menos, papá.
Yo te echo de menos hoy y cada día, siempre. Y por eso, seguiré visitando tu tumba y llevandote flores siempre que pueda. No solo en la fiesta de Todos los Santos, no. Tu sabes que siempre que puedo me acerco a saludarte, para recordarte que en mi corazón, no estás muerto, que vives. Vivirás a través de mi mientras a mi pobre corazón le quede un latido y que cada segundo de mi existencia estaré agradeciéndole al Padre y al mismo Universo el haberme permitido ser tu hija en esta vida.
Llueve.
Es hora de que sigas con tu descanso eterno, pero no olvides que pronto, muy pronto, volveré a traerte flores y a charlar un rato contigo de nuevo.
Enhebrando palabras como un rosario de besos, sobre un lienzo de pasiones en la cama del deseo. Sabanas de espumas blancas para cubrir nuestros sueños, donde pétalos de rosas nos nacen, piel con piel, en caricias suaves con que vamos cubriendo nuestros cuerpos. Murmullos sofocados por besos húmedos, ansias locas que nos nacen muy dentro, revoloteo de mariposas multicolores enredadas en el laberinto de pasiones donde se pierden nuestros deseos. Enhebrando palabras que digan, luz de luna para ti mi reflejo, el tuyo rayo claro de tibio sol que me da fuerzas y me calienta por dentro. Palabras que le cuentan al viento que somos dos ríos de ímpetu inmenso, que convergen en el remanso de la vida con la dulzura de los amantes eternos.
Su vida estuvo marcada por tragedias y entornos complicados, como el suicidio de su madre y la Segunda Guerra Mundial, ello modeló su pensamiento y su quehacer artístico significativamente.
Conocido por sus ingeniosas y provocativas imágenes, pretendía con su trabajo cambiar la percepción precondicionada de la realidad y forzar al observador a hacerse hipersensitivo a su entorno.
Magritte dotó al Surrealismo de una carga conceptual basada en el juego de imágenes ambiguas y su significado denotado a través de palabras, poniendo en cuestión la relación entre un objeto pintado y uno real.
Las imagenes que componen el video son pinturas de Roman Frances.
Román Francés nace en Alicante el dos de Enero de 1950. Desde su infancia se siente inclinado por el dibujo y la pintura, pero su primer contacto con el mundo del arte se produce a los catorce años en el taller-estudio del pintor Gaspar Francés Rico, que ejerció una gran influencia en su formación artística y humana.
En 1965 presenta su primer cuadro en el Salón de Otoño de Alcoy. Posteriormente se traslada a Madrid donde permanece durante 5 años, este momento de plena efervescencia cultural del país definirá su futura trayectoria.
Los pintores valencianos (Sorolla, Navarro, Pinazo...) y sobretodo los alcoyanos de finales del siglo XIX ejercerán en su obra nuevos planteamientos.
En 1978 viaja a Estados Unidos y posteriormente a Méjico donde permanecerá una larga temporada, realiza diferentes exposiciones con éxito. A partir de esta experiencia se decide a presentar su obra en distintos países como Francia, Alemania, Bélgica, Italia, Suiza, Mónaco, Japón y Estados Unidos.
Ha realizado más de 50 exposiciones personales y ha participado en infinidad de exposiciones colectivas. Las últimas las ha realizado en: El Greco (Madrid), Emarros (Castellón), Gabernia (Valencia), Sala Goya (Palma de Mallorca), Espí (Santander), Segrelles (Valencia), Braulio (Castellón), Xauen (Granada), Gaudí (Madrid) Benedito (Málaga), Lloren‡ (Barcelona), Formas (Portugal), Castelló 120 (Madrid), Galería Mar (Barcelona), Arimany (Tarragona), etc.
Se le considera un genuino representante de la Escuela Valenciana. Su pintura es llena de luz y color, centrada siempre alrededor de la figura femenina.
Se encuentra en importantes colecciones públicas y privadas en más de 30 países de los que podemos destacar: Francia, Italia, España, Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Emiratos Árabes, Japón, Méjico y Canadá.