miércoles, 18 de abril de 2018

ALETEO


ALETEO

En un aleteo de manos
yacen en el suelo
tu ropa y la mía.
Deshojada margarita
a fuerza de deseo.
Tus manos y las mías
abriendo la jaula
que libera los suspiros
y enciende en llamas
el rescoldo de pasiones
que dormía silente en un
rincón de nuestras vidas.

En un aleteo de manos
se van derramando
como agua que cae,
como lluvia que moja,
dulces, tiernas, seductoras,
amantes, eróticas, deseadas,
tus caricias en mi piel
que reclama a gritos
el roce de la tuya.
Y se desbordan las ganas,
mi hambre que te reclama
que prendas tu alma a la mía.

En un aleteo de manos,
se dibujan las alas
que liberan los sueños
que soñamos tantas vidas
y subimos de un salto
al cielo que nos habita
libres de ataduras sutiles,
mientras damos rienda suelta
a tanta pasión contenida.
Y dibujas y dibujo en
nuestra piel en flores y arabescos
todo el amor que en ti y en mi dormía.



CARMEN


Copyright©

"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo


*Poema rescatado de mi antiguo blog

PURA SANGRE


PURA SANGRE


La nobleza de tu raza
se desgrana gota a gota
en el señorío de tu paso
cuando orgulloso bailas.

Danza antigua y pura
que en miles de
sangres derramadas,
corre en tus venas,
poder y gloria gallarda.

Eres guerrero en el campo
y señorito en la plaza
y la sal del tiempo se desgrana
en tus crines cuando
el viento las engalana.

Peina la tarde fuego
en tu limpia mirada
cuando al ponerse el sol
se refleja en tus pupilas
y por los flancos te resbala.

Y esperas la noche,
que trae olores de jazmines
y arrayanes añejos,
para cortejar orgulloso
a la luna enamorada.

Pura sangre
que se forjo,
como el acero,
en fraguas de arte,
nobleza, valor y
templada calma.

A tu paso baila el tomillo,
el romero y la mejorana
de la Sierra Morena
y las mozas más hermosas
se rinden en el albero
cuando a su lado pasas.

Que en relincho de colores
les pintas sueños
por ver si roban un beso
a aquel que va sobre
tu silla enjaezada.



CARMEN

( 18 de abril del 2018 )


Copyright©

"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo




lunes, 16 de abril de 2018

DOS EN LA OSCURIDAD


DOS EN LA OSCURIDAD

Dos en la oscuridad,
sueños que se hacen realidad.
El amor desbordado
entrelazando los cuerpos,
pasión desatada que les hace vibrar.
Dos en la oscuridad,
el deseo y las ganas
restando y sumando.
Suspiros entrecortados
de pieles al vuelo,
de lenguas ensalivando,
de ardientes alientos.
pulso de sangres
latiendo en lo profundo,
más y más adentro.
Árbol echando raíces,
dentro, muy dentro
del amante cuerpo.
Cuerpos volando,
en frenetica lucha
por alcanzar juntos
el inmenso cielo.
Dos en la oscuridad,
tejiendo y destejiendo
interminables sueños.


Carmen

(16 de abril del 2018)


Copyright©


"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo

sábado, 14 de abril de 2018

AKELARRE


AKELARRE

Estaba agotada; mi día había sido infernal. Los problemas se habían ido acumulando a lo largo de las horas. La reunión con los jefes de sección había sido un desastre, no había podido terminar a tiempo el trabajo aunque me había quedado hasta muy tarde en la oficina. Para colmo, al salir diluviaba y para variar no encontré ningún taxis. Me había calado hasta los huesos, pero al fin estaba en casa. Me sentí aliviada al introducir la llave en la cerradura...¡Al fin algo de paz!...

      Cuando la llave giró y la puerta se liberó de sus anclajes, una corriente fría estremeció mi cuerpo mojado. Sin duda había dejado una ventana abierta. Lamentándome por mi descuido entre en casa, cerré la puerta comencé a recorrer el pequeño apartamento mientras iba desprendiéndome de mis ropas mojadas.
   
      Todo estaba cerrado, pero hacia frío. Quizás la caldera se hubiera estropeado o las ventanas no ajustaran bien, le pediría a Roger que las mirara...¡Dios mío, Roger! Hacia casi una hora que tenía que haber acudido a mi cita con él. Debía darme prisa. Me dirigí al baño dispuesta a darme una reconfortante ducha caliente y al entrar un fuerte relámpago me cegó por un momento. ¡Qué fastidio, maldita noche!

      El frío persistía; ya desnuda, abrí el grifo y dejé que el agua resbalara por mi cuerpo. De repente sonó el teléfono y mi mente que había conseguido relajarse, hizo que mi cerebro saltase. ¡Siempre era lo mismo, justo cuando acababa de enjabonarme....! Como pude salí de la ducha, me envolví en la toalla y corrí al teléfono pensando que sería Roger preocupado por mi tardanza. Una vez más me extrañó sentir el aire gélido que rodeaba mi cuerpo, Maldiciendo, descolgué el aparato, pero sólo una siniestra y estremecedora risa respondió al otro lado.

      Maldiciendo de nuevo al gracioso de turno, me disponía a regresar de nuevo al baño cuando algo llamó mi atención. ¿De dónde había salido aquella caja negra que se encontraba sobre mi cama? Un escalofrío recorrió mi espalda y despacio me acerqué a mirar. Solté la toalla y levante la tapa de la caja.

      Dentro una nota sobre algo de terciopelo negro. Tomé la nota y la leí: " Date prisa....el tiempo se agota...te estamos esperando". Dejé la nota sobre la cama y tome lo que había en la caja. Era una hermosa capa de terciopelo negro y un bello vestido de seda del mismo color....Una sonrisa afloró a mis labios....Sin duda, Roger, lo había dejado allí para mí. Deje el vestido y la capa y me dispuse a volver al baño....El frio seguía aumentando. Nubes de vapor se formaban con mi respiración. Decidí, no volver a pensar en ello.

      Cuando de nuevo entré en la ducha, la luz dejó de lucir. Otro contratiempo. ¡Vaya día! Algo pareció moverse al otro lado de la mampara translucida, pude ver un ligero movimiento cuando un nuevo relámpago iluminó el baño. Me estremecí, pero esta vez no fue de frío, si no de miedo. Como pude, terminé de ducharme y salí del baño envuelta en el albornoz mientras me secaba el pelo con una toalla y me lamentaba por la falta de luz. A tientas alise mi cabello...¡Vaya desastre de día! Tendría que acudir a mi cita con el cabello mojado. Salí al cuarto que ahora parecía algo más cálido y un nuevo relámpago me iluminó. Junto al ventanal, pude percibir una silueta, alta y delgada....Una silueta que se cubría con una capa como la que había sobre mi cama.

      Por un momento mi mente se extrañó que no diera importancia al hecho de ver una silueta junto a mi ventana, pero algo me susurro al oído que todo estaba bien. Cogí aquel vestido de seda negra y lo puse sobre mi piel aún húmeda...Recorrí por un instante la perfección de mis formas, coloqué sobre mis hombros la capa de terciopelo, me calcé mis zapatos de fino tacón de aguja y salí del apartamento.

      Fuera me esperaba un coche negro. La lluvia seguía cayendo y la calle a obscuras se iluminaba de tanto en tanto con la cegadora luz de los relámpagos. Cubrí mi cabeza con la capucha de la capa mientras sonreía por el acto reflejo de cubrir mi cabeza aún mojada y avancé hacia el coche. El chofer bajo y abrió la puerta trasera para que yo entrara. Dentro se encontraba la sombra encapuchada que viera en mi casa que sin inmutarse, sin un sólo movimiento me dijo con una voz profunda que llegaba tarde y en ese momento el coche arrancó levantando a su paso un reguero de agua en la calle mojada.

      El trayecto, siempre a gran velocidad, se me hizo casi eterno. Una gran agitación recorría mi cuerpo, era como si mi alma quisiera salir volando y mi corazón latiera a trompicones en mi pecho. Mi oscuro acompañante seguía bajo un imperturbable silencio y el coche más que rodar parecía volar sobre el pavimento. De repente un brusco frenazo me sacó de mi ensimismamiento. Paramos delante de una enorme verja negra, había dejado de llover y parecía haberse despejado el cielo. Se podía adivinar alguna estrella que brillaba tristemente en el cielo y una enorme luna llena apareció entre los árboles que bordeaban el camino.

      Al fin se abrió la verja y un poco más allá distinguí una enorme mansión. El coche se detuvo ante la entrada principal y el chofer volvió a bajar para ayudarme a salir al exterior. Con un breve movimiento de cabeza, mi acompañante me indicó que le siguiera dentro. Por fuera era una lúgubre mansión victoriana de grandes proporciones, pero al abrirse la puerta la iluminada estancia que apareció ante mi vista me tranquilizó y traspuse la puerta tras mi acompañante. Una mujer austera nos recibió. Vestía toda de negro y lo único que dijo fue:
      
      - Ya está todo preparado, maestro. Tan sólo faltaba la actuante.

      Aquella mujer extraña me tendió una copa que yo cogí y llevé a mis labios. Contenía un liquido espeso y amargo. Inconscientemente lo apuré de un trago mientras sentía en mí las miradas inquisitivas de aquellos dos extraños. Fue como tragar fuego, como tener ascuas en mis entrañas y de repente todo me pareció natural y conocido. Flanqueada a ambos lados por aquellos dos extraños, fui conducida y obligada a entrar por una de las puertas laterales de la gran estancia y comenzamos el descenso por unas escaleras angostas de piedra desgastada. Se percibían voces en una salmodia triste y repetida, la obscuridad de aquella bajada dio paso de nuevo a la profusa luz de las velas que iluminaban otra enorme sala.

      Grandes tapices de terciopelo negro colgaban de las paredes; había bordadas en ellos inscripciones extrañas en rojo y oro, como si fuesen sangre y fuego. Una gran cruz invertida colgaba del alto techo en el centro de la estancia. Al entrar, la congregación de gentes que allí había, todos con idénticas capas iguales a la mía, se volvieron hacia nosotros elevando el tono de su delirante plegaria. A una señal de mi acompañante, cesaron los cánticos y la horda de encapuchados se hizo a un lado formando un pasillo para que entrásemos.

      - Vamos. -escuché la potente y dura voz de mi acompañante- Es tarde, el momento se acerca y Nuestro Señor nos llama....Es la hora.  

      En el centro de la sala, bajo la oscilante cruz invertida se encontraba una especie de altar de piedra rodeado de enormes cirios encendidos y sobre éste la figura de un ser humano tumbado, cubierto su cuerpo con una especie de habito blanco inmaculado. Era un hombre de pelo negro y tez muy blanca. Al acercarme, me di cuenta que yo le conocía...Era Roger. ¿Pero qué hacía él allí? ¿Qué pasaba? La mujer me quitó la capa y me volvió a tender la copa mientras mi acompañante comenzaba una serie de movimientos extraños y los allí congregados comenzaban un nuevo canto cada vez más enérgico y exaltado.

      Una extraña neblina comenzó a aflorar desde las profundidades de la nada y a lo lejos...muy, muy lejos, me pareció que sonaba una campana. Yo flotaba, me dejaba ir por los cantos....por la luz tenue de los cirios. No quería pensar en nada. Un temblor sacudió de repente el suelo bajo nuestros pies y mi acompañante enmudeció de repente y puso en mis manos una hermosa daga negra con incrustaciones de rubí y esmeralda.

      -¡ Ahora!-me gritó- ¡Hazlo, ahora es el momento, no demores su llegada!

      Levante sobre mi cabeza aquella daga, que a pesar de su tamaño, se me hacia enormemente pesada y me dispuse a asestar el golpe mortal en el pecho del hombre que amaba. Una extraña rabia y una loca alegría me inundaban.

      A tan sólo unos centímetros de cumplir y cerrar el círculo del sacrificio, mi amado Roger abrió sus ojos color agua y me miró con aquella mirada suya enamorada.

      De repente volví a ser otra vez yo. Volví en mi y me di cuenta de lo que pasaba.....Iba a ser iniciada....Iba a ser entregada al Maligno a cambio de mi inmortalidad. Pero descubrí que si el precio era el sacrificio de Roger....no merecía la pena. Flaquee y detuve mi gesto... El maestro volvió a gritar:
    
      - ¡Hazlo ya!

      Volví a levantar la daga y con lágrimas en los ojos y un te quiero en mis labios, asesté la mortal puñalada.

      Tan sólo alcancé a escuchar los gritos de los allí reunidos y un suave "gracias", mientras mi propia sangre empapaba las losas del suelo. Los ojos se me nublaron y ya todo fue obscuridad y una inmensa nada.



Carmen

(14 de abril del 2018)



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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo

jueves, 12 de abril de 2018

ENCUENTRO BAJO LA LLUVIA

"Dos bajo la lluvia"
Fotografía de:
Gretta​ ​Penélope​ ​Hernández​ ​Ayala


ENCUENTRO BAJO LA LLUVIA


Llueve...

¡... Dios, cómo llueve!

¿Quién me habrá mandado a mi salir de casa con la que está cayendo? Sin duda, debo de estar más loca de lo que pienso o más desesperada, que también pudiera ser. Lo cierto es que ya no aguantaba más eso de estar atrapada entre cuatro paredes.

Necesitaba salir.

Sí, eso es, necesitaba sentir el viento en mi cara. Las gotitas heladas de la lluvia arrastrando mis lágrimas hasta borrar  todo rastro de tristeza en mi. Pero esto...

¡... Esto es demasiado!

¡... Dios, cómo llueve!

¡A este paso, nos saldrán aletas como a los peces! Lleva días, semanas ya sin parar de llover. A lo mejor de esta, hasta aprendo a nadar. Mira que se me ocurren tonterías esta mañana; seguramente mi mente trata de evadirse de tanto problema que cargo acuestas. Y esta soledad  que enfría mi alma...

Pero bueno... Y a todo esto... ¿Dónde estoy?

¡No puedo creerme que me haya perdido! Si es que no se donde deje hoy la cabeza.

¡Madre mía...! ¿Y ahora por donde tiro? No veo a nadie a quien preguntar y tampoco pasa ningún taxis por esta calle. En fin, seguiré andando y ya veremos donde me llevan mis pasos. Por algo dicen que todas las calles conducen a la plaza ¿o no? ¿O tal vez era... Todos los caminos conducen a Roma?

No creo que en mis circunstancias y con este diluvio cayendo el final del camino o de la calle tenga demasiada importancia, la verdad. Tomaré por esa calleja a ver que pasa. Sí, giraré en esa esquina...

¡Hala! ¿Es que no puede mirar por donde va?

¡Mira que ir a darme de bruces con este tipo!

¡Madre mía... Madre mía! 

¡Cómo esta el gachó! ¡Y esos ojos!

¡... Qué ojos, por Dios!

Me he quedado embobada mirando sus ojos azules... Azules como un mar en calma...

¡Qué nervios!

Me está hablando y no le entiendo nada, es como si me hablara en chino. No sé que es lo que me pasa, lo único que sé es que tengo  que volver a ser yo, a tomar el control de mi misma, a pensar que por muy bueno que esté este hombre, no ha pasado nada... ¡Qué más quisiera yo!

Desde luego, hoy estoy imposible...

Con gran esfuerzo cierro mis ojos y respiro profundo para lograr romper el hechizo que ejerce sobre mi. Vuelvo a sentirme segura, recupero mi autocontrol y con el, siento sobre mi la lluvia impía que me cala hasta el alma. Mi paraguas se encuentra unos metros por delante y escucho a ese hombre, tan nervioso como yo, disculparse torpemente y a mi responderle que no ha sido nada.

De repente, ambos callamos y nos miramos directamente a los ojos. Poco a poco, una tenue sonrisa va dibujándose en nuestras caras. Un coche pasa por la calle a gran velocidad  y nos salpica de agua... ¡Como si no lleváramos ya bastante agua encima, caray!

Y sin podernos contener, la tímida sonrisa se nos vuelve carcajada.

- ¡Hola, soy Roberto!

- ¡Encantada,  yo soy Clara!

- Te invito a un café

- ¡Estupendo! Creo que nos hace falta.

Me toma de la mano y echamos a andar calle abajo. Estoy tan sorprendida que he olvidado que llueve y hasta he olvidado mi paraguas, pero no importa, ya no me importa nada.

Ha dejado de llover y al final de esta desconocida calle, asoma un rayito de sol...

Un rayito de sol... El comienzo de un nuevo sueño... Una nueva esperanza...



Carmen

(12 de abril del 2018)


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martes, 10 de abril de 2018

YO TE RECUERDO...



YO TE RECUERDO...

Te recuerdo en cada amanecer,
cuando brilla el astro rey,
cuando las nubes ocultan su rostro
y derraman su llanto sobre mi.
Te recuerdo cada anochecer,
cuando sale la luna
para acompañar mi soledad.
Te recuerdo en cada estrella
que brilla en el alto cielo
en cada estrella que guía
mis pasos en el camino.
Yo te recuerdo cada instante,
dormida en mis sueños,
despierta en mi silencio.
Te recuerdo en la lluvia,
en las hojas que caen 
dulcemente de los árboles,
En la tibia primavera
cuando florecen los rosales.
Yo te recuerdo...
Siempre...
Por siempre...
Te recordaré hasta que seas 
nuevamente presente,
cuando se agote nuestro tiempo
y nuestros pasos
nos lleven al final
de nuestro largo viaje.


Carmen

(10 de abril del 2018)


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Soy todo lo que tengo








ESCRIBEME UNA CARTA


ESCRIBEME UNA CARTA


Una carta mi amor, solo una carta 
Que me cuente detalles de tu vida 
La gente que conoces, los sueños que te habitan 
Y me recuerde el llanto de nuestra despedida 

Una carta que diga que me extrañas 
Más allá de todos los sentidos 
Y que a pesar del tiempo que para todos pasa 
No hay tiempo entre nosotros, ni olvido, ni distancia

Escríbeme, con tinta de violetas 
En un papel de amor color ausencia 
Escríbeme poniendo en cada trazo 
La fiebre de tu pulso 
Que se me vuelve abrazo 
Y es un abrazo tuyo

Una carta mi amor, solo una carta 
Que me empañe los ojos de alegría 
Una carta que diga que me extrañas 
Que me quieres y que sigues siendo mía 
Solo mía, siempre mía. 
Una carta de amor 

Escríbeme, con tinta de violetas 
En un papel de amor color ausencia 
Escríbeme poniendo en cada trazo 
La fiebre de tu pulso 
Que se me vuelve abrazo 
Y es un abrazo tuyo

Una carta mi amor, solo una carta 
Que me empañe los ojos de alegría 
Una carta que diga que me extrañas 
Que me quieres y que sigues siendo mía 
Solo mía, siempre mía. 

Una carta de amor




MIENTRAS MI ALMA SIENTA



MIENTRAS MI ALMA SIENTA


No deseo olvidarte
¿quién podría reemplazarte?
tú seguirás siempre aquí
tú seguirás siempre en mí
mientras mi alma sienta
la luz del sol

No parece que te has ido
yo te siento aún conmigo
tú eres todo en mí
yo soy un reflejo de ti
en cada cosa que digo y vivo

Abrí los ojos al amor
y de tu mano aprendí
lo que es vivir
lo que es sufrir
y también a sentir con el corazón

No consigo acostumbrarme
a buscarte y no encontrarte
si a mi vida pudieras volver
yo te amaría otra vez

Mientras mi alma sienta
la luz del sol....

Abrí los ojos al amor
y de tu mano aprendí
lo que es vivir
lo que es sufrir
y también a sentir con el corazón
con el corazón...



Sobre la base musical del "Adagio" de Albinoni, una sublime canción de amor, con la letra y adaptación de Camilo Sesto, ...un himno al amor.

lunes, 2 de abril de 2018

SOÑARTE



SOÑARTE

No hay momento del día
en el que mis pensamientos
no corran a tu encuentro
y aunque no te encuentre,
aunque quizás no existas,
no hay un momento del día
en el que dejes de ser mi sueño
y aunque jamás te encuentre,
seguire soñándote eternamente.

Carmen

(2 de abril del 2018)


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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo



All I Do Is Dream Of You
Stacey Kent 


domingo, 1 de abril de 2018

SI YO FUERA…


SI YO FUERA…

Esta idea de preguntas y respuestas la vi en el blog: De Bohemia y decidí traérmela y de paso, al igual que hizo ella, invitaros a que respondáis vuestras propias preguntas o me dejéis un comentario contestándome “SI TU FUERAS… ¿QUÉ SERÍAS?


Si yo fuera una estación del año sería... Otoño, sin dudarlo...
Si yo fuera un mes sería… Noviembre
Si yo fuera un día de la semana sería… Lunes…para ser la puerta de entrada de la semana... Un nuevo comienzo
Si yo fuera un momento del día sería… El atardecer 
Si yo fuera un planeta sería… Mercurio
Si yo fuera un animal sería… Un caballo, para poder sentir la libertad del viento en mis crines…
Si yo fuera un mueble sería… Un confortable sillón, para acunar sueños mientras leo un buen libro.
Si yo fuera un líquido sería… Agua...
Si yo fuera un instrumento musical sería… Un violín...
Si yo fuera un sentimiento sería… Amor…
Si yo fuera una verdura sería… Una calabaza, para poder dar “calabazas” de vez en cuando, sin remordimientos.
Si yo fuera un verso sería... Cualquiera de Miguel Hernández, Neruda, F. Garcia Lorca, Leon Felipe o Alfonsina Storni…
Si yo fuera una canción sería… Una de Josh Groban..
Si yo fuera una comida sería… Cualquier fruta…
Si yo fuera una parte del cuerpo sería… El corazón, para poder amar conscientemente
Si yo fuera un olor sería… Olor de la tierra mojada tras una tormenta de verano…
Si yo fuera un objeto sería… Un libro...
Si yo fuera una asignatura sería… Historia…
Si yo fuera un dibujo animado sería… La Dama (de la Dama y el Vagabundo)…
Si yo fuera una figura geométrica sería… Un cuadrado, por aquello de las cuatro esquinas… Los cuatro elementos.
Si yo fuera un número sería… El 3 es mi numero favorito...
Si yo fuera una flor sería... Una magnolia, por su delicadeza y fragilidad
Si yo fuera un coche sería… Un Todoterreno…
Si yo fuera un famoso sería… Alguien con talento...
Si yo fuera un color sería… Violeta...
Si yo fuera una ciudad sería… Lisboa
Si yo fuera un dolor sería… Dolor de corazón…
Si yo fuera un mar sería… El Mediterráneo para que me cante Serrat...
Si yo fuera un idioma sería… Español...


Os dejo el link donde encontré este entretenido post tipo test. Es un hermoso blog y su creadora una maravillosa escritora:


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