lunes, 20 de octubre de 2014

CARICIA


CARICIA

Y aquí estoy, recordando la caricia perdida.
Añorando el tiempo pasado, lejano,
el tiempo hace ya tantas vidas.
El tiempo...
Tiempo es lo que tengo y pasa...
Tiempo es lo que me falta.
Y aquí estoy, aquí sigo,
ni despierta ni dormida.
Esperando que llegue el día
en que sienta de nuevo
la caricia de tu mano en mi mejilla.


Carmen

(20 de octubre del 2014)


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martes, 14 de octubre de 2014

ACUARELA (Humberto Garza Cañamar)


Acuarela titulada "LOSS" (Perdida) de Agnes Cecile

ACUARELA

Respirabas en mí, en mí; pero muy dentro,
como los tiernos brotes de una planta pequeña.
El aire de tu vaho llegaba al pensamiento
dándole vida al canto del pájaro que sueña.

Corrías en la sangre de mis noches ingrávidas
y en los ríos crecidos de minutos sin fin;
después, como una lluvia perdurable de lágrimas
caías en el golfo que ronda mi delfín.

Piel rizada en la tibia caricia de otras manos,
verbo de la neurosis deshecho en el trastorno;
brújula sin imán, dirigiste mis barcos
en una travesía que no tuvo retorno.

El derecho al amor que ejercían tus ojos
era el escrito largo de una pluma inexperta;
buscando pertinaz, maravillas de un cosmos;
y percibiendo sólo... mi geografía desierta.

Las mágicas reuniones de mis dudas antiguas,
inexplicablemente, llegaban como niños
a desatar la enorme borrasca de tu risa
sobre el casto pelambre de enero y sus armiños.

Debí cansarte mucho, sin notarlo siquiera.
A los reinos de abajo mis reyes han caído.
La historia de sus vidas las sepultó la arena
del médano más grande que levantó el olvido.

Humberto Garza Cañamar


*Humberto Garza Cañamar, es un poeta mexicano. Nació en Montemorelos, (Nuevo León, México), el año 1948 y vive en Houston (Texas, EEUU) desde 1964

Página de Humberto Garza Cañamar:

http://www.humbertogarza.com/


**La imagen que acompaña al poema es una acuarela de Silvia Pelissero, conocida en el mundo artístico como Agnes Cecile.

Agnes Cecile, utiliza la acuarela y el carbón para realizar obras llenas de sentimiento que capturan al espectador con sus coloridos y en ocasiones, monocromáticos tintes. 

Originaria de Roma, Italia, esta artista de 20 años ha tenido un desarrollo técnico impresionante. Su proceso creativo comienza plasmando las palabras y emociones que busca transmitir en notas, escritos o frases que después transforma en bocetos rápidos y sencillos con los cuales comienza el verdadero trabajo.  

Cecile elige el boceto adecuado y en el añade líneas, trazos y colores nuevos. Después, lo lleva al lienzo y concreta su trabajo combinándolo con la inspiración del momento; arrebato que proviene de lo que ella llama “artes secundarias” en forma de gráficos digitales, videos y fotografías. 

Esta artista también es aficionada de técnicas como el speed painting, en la cual su destreza y rapidez se ponen a prueba en sus obras. 

Cecile siempre supo que el arte era su vocación, y que lo perseguiría hasta verlo consagrado en la escena italiana, especialmente en la ciudad de Roma. 

Página de Agnes Cecile:

http://agnes-cecile.tumblr.com/


Fuente:  http://culturacolectiva.com/agnes-cecile-arrebatos-en-acuarela/#sthash.lGdQp8th.dpuf

viernes, 3 de octubre de 2014

SOBRE EL PERDÓN (Una de mis reflexiones)


SOBRE EL PERDÓN 

(Una de mis reflexiones)


El primer paso para la sanación tanto física como mental, pasa por el perdón.

El perdonar a aquellos que nos infringieron dolor u ofensa y el perdonarnos nosotros mismos si ofendimos a nuestra vez o toleramos que se nos ofendiera.

Nadie está libre de culpa. La persona que padece en si misma el dolor infringido por otro Ser, ha de ser consciente de que aún sin proponérselo dio consentimiento para que ese daño le fuera infringido. En esta existencia, nada sucede al azar y todo lo que nos llega, nos llega por una razón. Todo es enseñanza y en nosotros queda el pararnos a reflexionar que provocó tal o cual situación y hasta donde permitiremos que nos afecten las consecuencias de esas acciones.

Por eso, en el imprescindible acto del perdón han de darse los dos supuestos, el perdonar a la mano que ejecuto la ofensa y el perdonarnos nosotros mismos por haberles dejado hacernos daño.

Cuando vamos tomando conciencia de lo que somos, de la Luz que portamos y del Amor Infinito e Incondicional que por origen Divino nos llena, aprendemos a pedirnos perdón a nosotros mismos aún antes de exculpar a los demás y no damos la misma importancia a los hechos que van conformando nuestras existencias.

Nuestro amado Jesús el Cristo, nos dio un claro ejemplo de cómo ha de ser y de donde ha de partir el perdón cuando en la hora de su muerte física o terrena, elevó sus ojos al Padre y le dijo: “Padre, perdónalos pues no saben lo que hacen”. Pedía clemencia para sus asesinos porque Él mismo ya los había perdonado y había asumido que lo que estaba pasando era lo correcto y lo previsto.

El Camino espiritual se inicia precisamente cuando nos abrimos a la comprensión desde lo más profundo de nuestros corazones. El perdonar es una manera de dejar ir, de no retener, de no acopiar cargas innecesarias en nuestras mochilas que sirvan de lastre en nuestro caminar. Cuando alguien nos infringe un daño u ofensa, tenemos dos opciones, perdonarles y seguir fluyendo o no perdonarles e ir acumulando odios y rencores contra ese Ser que irán creciendo y envenenando nuestros corazones según pase el tiempo.

Debéis saber que al perdonar nos liberamos de ofensa y carga, superamos la prueba, asimilamos la lección recibida y damos paso a nuevas experiencias. El que no perdona, sufre tanto o más que el que cometió la falta, yo diría que aún más, puesto que tiene que soportar el dolor que le infringieron y el dolor que se causa a sí mismo al recordarse una y otra vez lo sucedido. Por lo tanto. Por mucho que nos cueste, debemos aprender a ver el Perdón como algo de suma necesidad para poder avanzar por el Camino   de regreso al Hogar.

Por mucho que duela… Por mucho que creamos que nos va a costar, debemos liberarnos de las ataduras emocionales que nos aferran a un pasado injusto o a Seres que quedaron ya atrás, los cuales llegaron para enseñarnos algo, dejaron su impronta en nuestro espíritu y desaparecieron quizás físicamente de nuestro entorno aunque en nuestras mentes sigamos reviviendo todo el dolor que nos causaron. Perdonar es transmutar, es trascender, es dar un paso más, avanzar a paso ligero por el Camino de la perfección y nos libera de generar un karma pesado que posteriormente sería muy, muy difícil de sanar.

Existe una técnica que es ya de sobra conocida por aquellos que nos encontramos en el Camino de la Espiritualidad, me refiero a Ho’Oponopono. Una técnica sencilla y maravillosa de perdonar y perdonarnos que me permito recordaros una vez más:

LO SIENTO - PERDONAME - GRACIAS - TE AMO

Son las dulces palabras que borran la memoria de nuestra programación mental. Los problemas no están allá afuera sino dentro de nosotros, en nuestros pensamientos porque con ellos creamos nuestra realidad.

Podemos simplemente apretar la tecla Suprimir de nuestro Ser energético, solo pronunciando: "Lo siento, Perdóname, gracias y Te amo..."

A través del perdón, podemos sanar nuestras Almas, eliminar el resentimiento, las enfermedades, la ira, el rencor y acceder a ese mismo perdón sólo con que aceptemos que nosotros mismos somos los creadores de todo lo que nos sucede y que por lo tanto, podemos “descrearlo” perdonando y perdonándonos… Simplemente entonando esas dulces palabras:

LO SIENTO - PERDONAME - GRACIAS - TE AMO

Amad@s herman@s desde mi YO SOY me permito deciros que si las lágrimas lavan y purifican el Alma, el Perdón la santifica y la sana.

Y por mi parte, Yo os digo a todo@s vosotr@s, mis amad@s herman@s:

"LO SIENTO... PERDONARME si en algo os he faltado... GRACIAS por lo mucho que me habéis dado... OS AMO... Infinita e Incondicionalmente, OS AMO."

Vuestra hermana en la Luz y el Amor del Padre,


Drisana

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martes, 23 de septiembre de 2014

OTOÑO - Salvatore Quasimodo - Traducción de Carlos Morales



OTOÑO

Salvatore Quasimodo
Traducción de Carlos Morales


Manso otoño, yo me poseo
y me inclino ante tus aguas para beber el cielo,
fuga suave de árboles y abismos.

El áspero dolor del nacimiento
me encuentra junto a ti;
y en ti me quebranto y resucito:

pobre cosa caída
que la tierra recoge.


AUTUNNO

Autunno mansueto, io mi posseggo
e piego alle tue acque a bermi il cielo,
fuga soave d'alberi e d'abissi.

Aspra pena del nascere
mi trova a te congiunto;
e in te mi schianto e risano:

povera cosa caduta
che la terra raccoglie.



Salvatore Quasimodo

(Siracusa, 1901 - Nápoles, 1968) Poeta y ensayista italiano que en sus inicios se afirmó como uno de los exponentes más significativos del hermetismo, para más tarde crear un lenguaje poético muy personal con el que profundizó en la infelicidad humana a través de un clima evocador de viejos mitos.

Después de realizar estudios técnicos en Messina, con dieciocho años se trasladó a Roma para inscribirse en ingeniería, pero, atraído por la literatura, abandonó pronto la carrera universitaria. Mientras estudiaba por sí mismo las lenguas latina y griega, ejerció trabajos tan distintos como dependiente, contable o diseñador técnico.

En 1929 se trasladó a Florencia, donde su cuñado E. Vittorini lo introdujo en los círculos literarios y le presentó a E. Montale, que enseguida intuyó sus dotes. Allí empezó a colaborar en la revista Solaria y a publicar sus primeras colecciones de poesía. Más tarde se trasladó a Milán, donde inició su actividad editorial como ayudante de Cesare Zavattini, quien también le facilitó su incorporación a la redacción de la revista Tempo.

En 1939 fue nombrado, por méritos propios, profesor de literatura italiana del conservatorio Giuseppe Verdi. Entre los numerosos premios que recibió destacan el San Babila en 1950, el Etna-Taormina junto a D. Thomas en 1958 y, sobre todo, el Nobel de Literatura en 1959.

Formado en los preceptos de los poetas clásicos, en sus primeros libros -Aguas y tierras (1930), Oboe sumergido (1932), Y llega pronto la tarde (1942)- mostró una gran predilección por las formas concisas y herméticas, poniendo especial énfasis en la búsqueda de la palabra precisa y de los valores musicales.

Temáticamente, estas composiciones se caracterizaban por una evocación nostálgica y conmovida de los paisajes de su tierra, Sicilia, entendida como lugar simbólico de una soñada serenidad. En esta época inició su intensa actividad como traductor, que resultó determinante para la formación de su estilo lírico. Además de autores clásicos como Virgilio, Homero, Catulo, Sófocles o Esquilo, tradujo también a W. Shakespeare, P. Neruda, Molière o P. Eluard.

La experiencia de la guerra y de la ocupación alemana marcó un giro decisivo en su poesía, ya que, convencido de que los poetas debían asumir un importante papel en la reconstrucción moral del hombre, se alejó paulatinamente del hermetismo y se abrió a una mayor sensibilidad humana y a la búsqueda de valores histórico-sociales. Así lo reflejaron los libros Con il piede straniero sopra il cuore (1946) y Día tras día (1947).

La última parte de su obra refleja un sentimiento intimista, consecuencia de cierta decepción ante la historia, y una clara conciencia de su propia soledad. A esta época pertenecen La vida no es sueño (1949), El falso y verdadero verde (1956), La tierra incomparable (1958), libros en los que el estilo se muestra más transparente y esencial pero lleno de sentido trágico y dramático. También Dare e avere (1966), su última obra, que significa una especie de balance de vida y testamento espiritual.

Además de su actividad poética desarrolló una importante labor de ensayista que le llevó a confeccionar las antologías Lírica de amor italiana desde su origen a nuestros días (1957) y Poesía italiana de la posguerra (1958). Sus ensayos críticos fueron publicados en el libro El poeta y el político (1960), que incluye el discurso que leyó cuando le entregaron el premio Nobel, mientras que en el volumen Escritos sobre el teatro (1961) se recogieron sus crónicas sobre el mundo del espectáculo aparecidas en la revista Tempo.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

ESTOY HECHA...


ESTOY HECHA...

Estoy hecha de rayos efímeros de luna,
de pétalos de rosa marchitos al sol del medio día,
de frágiles magnolias de sutil perfume.

Estoy hecha de tristezas que lloran,
de penas que desgajan sentimientos,
de dolores que no dejan cerrarse las heridas.

Estoy hecha de soledades y abandonos,
de promesas incumplidas en el tiempo,
de amores que no supieron amarme.

Estoy hecha de viento que llega y arrasa,
de fuego rebelde que no se apaga,
de vida que muere convertida en nada.

Estoy hecha...


Carmen
(17 de septiembre del 2014)



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domingo, 7 de septiembre de 2014

EN SILENCIO


EN SILENCIO

Una alambrada de espinas silenciando mi boca,
acallando la voz que muere en mi garganta
a borbotones de sangre que cuaja en lágrimas
llantos que devastan mi alma.
Que han acallado mis sentires y la pena me mata,
en una agonía lenta que deshoja
margaritas marchitas sobre la fría losa que cubre
mi corazón que herido de muerte se desangra.
¿Quién soy sin mi voz y mi palabra?
Sin mi voz y mi palabra, no soy nada.
Ni ave en vuelo ni nube soñadora
ni día que amanece ni rosa que florece,
no soy ya nada.
Quizás... Tan sólo...
Quizás sea muerte caminando,
pasando a paso lento y quedo
por una vida que ya no me dice nada.
Quizás sea tan solo luz,
luz de un candil agónico que se apaga
y en silencio y sola muero cada día,
me voy desdibujando por momentos
hasta volverme vacío y nada.


Carmen
(7 de septiembre del 2014)


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sábado, 6 de septiembre de 2014

ALMA DESNUDA (Alfonsina Storni)


ALMA DESNUDA
(Alfonsina Storni)


Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.

Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.

Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.

Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice: libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega.

Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.


Alfonsina Storni

jueves, 4 de septiembre de 2014

UN DÍA...

UN DÍA...

Un día, sin más, me canse de vivir y le planté cara a la vida. Me senté y me dispuse a ver pasar el tiempo que ya para mi no transcurría.

Un día, de pronto, abrí los ojos a la verdad y me asustó ver cuanto de falsa lealtad había y corrí a esconderme en lo oscuro refugiándome en mi misma.

Un día, no quise vivir más y fuí en busca de la muerte... Y la muerte me dijó que en su reino no me quería.

Un día... Hace tanto ya que me siento perdida, sin saber si vivo o muero... y así voy pasando mis días y mi vida.


Carmen
(4 de septiembre del 2014)


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martes, 2 de septiembre de 2014

EL VERDADERO SIGNIFICADO DE UN "TE AMO"


EL VERDADERO SIGNIFICADO DE UN "TE AMO"


-"Te amo" - dijo el principito... 

-"Yo también te quiero" - dijo la rosa. 

-"No es lo mismo" - respondió él... ..."Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía. Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos. Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo  y saber que en el tuyo hay un lugar para mí. Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar." 

-"Ya entendí" - dijo la rosa. 

-" No lo entiendas, vívelo" - agregó el Principito.

(Anónimo)


***Desconozco quién fue en autor de este texto. No está en el libro de "El Principito" de  Antoine de Saint-Exupéry, aunque bien podría pertenecerle.

"El Principito es un libro hermoso, sublime, al que todos deberíamos prestar atención y leer al menos una vez en nuestras vidas. Sus textos tienen significados profundos que hay que leer despacio y meditar más despacio aún. Merece la pena el esfuerzo de leerlo y desentrañar sus sutiles enseñanzas.

Por si alguien de los que se pasean a veces por mis letras siente interés por leer o releer este bello texto escrito por Saint-Exupéry, aquí os dejo un link donde poder leerlo on-line o descargarlo en vuestros pc en formato pdf:


(*Copiar y pegar el link en vuestro navegador para descargar el pdf del libro en el supuesto de que el link que os dejo,  no funcione)

viernes, 29 de agosto de 2014

A VECES EL VIENTO...


Óleo de Enrique Toledo González


A VECES EL VIENTO...

A veces... Algunas veces,
el viento arrastra las penas
que cuajadas de lágrimas
son lluvia humedeciendo el Alma.

A veces... Algunas veces,
el viento trae el sol
que vuelve a asomarse 
entre las nubes que cubren
el cielo ante nuestros ojos.

Y a veces... Algunas veces...
Vuelve a brillar el Amor.


Carmen

(29 DE AGOSTO DEL 2014)


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miércoles, 20 de agosto de 2014

REGLAS DE JUEGO PARA LOS HOMBRES QUE QUIERAN AMAR A MUJERES MUJERES por Gioconda Belli




REGLAS DE JUEGO PARA LOS HOMBRES QUE QUIERAN AMAR A MUJERES MUJERES
por
Gioconda Belli

I

El hombre que me ame
deberá saber descorrer las cortinas de la piel,
encontrar la profundidad de mis ojos
y conocer lo que anida en mí,
la golondrina transparente de la ternura.

II

El hombre que me ame
no querrá poseerme como una mercancía,
ni exhibirme como un trofeo de caza,
sabrá estar a mi lado
con el mismo amor
conque yo estaré al lado suyo.

III

El amor del hombre que me ame
será fuerte como los árboles de ceibo,
protector y seguro como ellos,
limpio como una mañana de diciembre.

IV

El hombre que me ame
no dudará de mi sonrisa
ni temerá la abundancia de mi pelo,
respetará la tristeza, el silencio
y con caricias tocará mi vientre como guitarra
para que brote música y alegría
desde el fondo de mi cuerpo.

V

El hombre que me ame
podrá encontrar en mí
la hamaca donde descansar
el pesado fardo de sus preocupaciones,
la amiga con quien compartir sus íntimos secretos,
el lago donde flotar
sin miedo de que el ancla del compromiso
le impida volar cuando se le ocurra ser pájaro.

VI

El hombre que me ame
hará poesía con su vida,
construyendo cada día
con la mirada puesta en el futuro.

VII

Por sobre todas las cosas,
el hombre que me ame
deberá amar al pueblo
no como una abstracta palabra
sacada de la manga,
sino como algo real, concreto,
ante quien rendir homenaje con acciones
y dar la vida si es necesario.

VIII

El hombre que me ame
reconocerá mi rostro en la trinchera
rodilla en tierra me amará
mientras los dos disparamos juntos
contra el enemigo.

IX

El amor de mi hombre
no conocerá el miedo a la entrega,
ni temerá descubrirse ante la magia del enamoramiento
en una plaza llena de multitudes.
Podrá gritar -te quiero-
o hacer rótulos en lo alto de los edificios
proclamando su derecho a sentir
el más hermoso y humano de los sentimientos.

X

El amor de mi hombre
no le huirá a las cocinas,
ni a los pañales del hijo,
será como un viento fresco
llevándose entre nubes de sueño y de pasado,
las debilidades que, por siglos, nos mantuvieron separados
como seres de distinta estatura.

XI

El amor de mi hombre
no querrá rotularme y etiquetarme,
me dará aire, espacio,
alimento para crecer y ser mejor,
como una Revolución
que hace de cada día
el comienzo de una nueva victoria.


Gioconda Belli



miércoles, 13 de agosto de 2014

SOMBRAS


SOMBRAS

Hoy puedo sentir.
Siento... Presiento...
Más que adivinar... veo,
veo sus sombras cernirse sobre mi.
Las sombras de todos mis muertos,
de los que son,
de los que fueron,
de los que nunca se separaron
ni se separaran de mi.
Hoy puedo sentir sus fríos brazos
alargándose hacia mi.
Y oigo... Sí, escucho otra vez,
esa voz que me llama,
me grita, me reclama
desde el otro lado,
desde la oscura nada.
Clama por mi alma,
me urge, me insta
a ponerle a todo esto fin.
Y cada minuto es un paso que pasa,
que me acerca presuroso
al imán del abismo
donde me aguarda ya la muerte
y que habrá de acabar con mi suerte,
esta suerte de vivir sin ti.

CARMEN
(13 de agosto del 2014)


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