lunes, 19 de octubre de 2015

EL CAMINO HACIA LA RESILIENCIA, por Drisana


EL CAMINO HACIA LA RESILIENCIA
Por
Drisana

Hoy me gustaría hablaros de la Resiliencia.

Para aquellos que no hayáis oído hablar de la resiliencia, os diré que según la definición de la R.A.I., es la capacidad que tiene una persona o un grupo de personas para recuperarse frente a las adversidades y para seguir proyectando el futuro.

En ocasiones, sobre todo cuando se enfrentan grandes catástrofes o perdidas importantes, tanto afectivas como materiales que nos causan grandes traumas, es esta capacidad de recuperación la que nos hace desarrollar los recursos que se encontraban latentes  en nosotros y que desconocíamos hasta ese momento para superar dichos sucesos y seguir adelante.

Por norma general, las personas logramos adaptarnos en mayor o menor grado a las  adversidades y a las situaciones que cambian drásticamente nuestras vidas aumentando nuestros estados de tensión. Pero para lograr esta aceptación y adaptación es importante que estemos motivados y encaminados para una buena resiliencia.

¿Cómo se consigue esto de la resiliencia? Bueno, pues adquirirla puede ser un proceso que requiere tiempo y esfuerzo.

El camino hacia la resiliencia debería comenzar en la infancia. Afianzando la capacidad de autoestima de los niños, se consigue que esa buena autoestima se convierta en una buena resiliencia en los adultos.

Cuando uno esta seguro de si mismo y de sus capacidades, enfrentar las adversidades resulta mucho más fácil que si se duda o se siente incapaz de superarlas.

Es por esto que debemos educar a nuestros hijos desde edades tempranas para que aprendan a superar las diversas situaciones que se les crucen en sus caminos sin que estas les causen traumas y consigan superarlas sin que les causen daños profundos que arrastren hasta su edad adulta.

¿Cómo conseguimos esto? 

Sencillamente, no sobreprotegiéndoles. Ayudándoles y motivándoles positivamente para que desarrollen una forma constructiva de enfrentarse a sus vidas.

Dado que la felicidad de nuestros hijos no es algo que será provocado por la casualidad o la suerte, los padres deberíamos ser conscientes de que una de nuestras mayores responsabilidades es la de dotar a nuestros pequeños con una serie de recursos positivos que ayuden a formar sus personalidades con un alto nivel de resiliencia frente a los problemas. Para ello resulta vital proporcionarles comprensión, optimismo, buen humor, afecto y ayudarles a que se acepten a si mismos tal como son, lo que les dará la capacidad necesaria de confianza en ellos mismos para sobrellevar con éxito los avatares de sus vidas.

Por el contrario, si lo que les damos a nuestros hijos es lo contrario… Maltrato, incomprensión, destrato, humillación… Esos niños serán menos propensos a enfrentarse a los conflictos de una manera sana y efectiva.

Ser resiliente, no significa que la persona no sienta ni padezca o no padezca cuando se enfrenta a dificultades o angustias. La tristeza y el dolor emocional es algo común a todas las personas cuando nos enfrentados a grandes adversidades o perdidas en nuestras vidas. De hecho, el camino hacia la resiliencia probablemente está lleno de obstáculos que afectan nuestro estado emocional. 
La resiliencia no es una característica que la gente tiene o no tiene. Incluye conductas, pensamientos y acciones que pueden ser aprendidas y desarrolladas por cualquier persona, aunque este aprendizaje no sea un camino fácil e implique un considerable estrés o malestar emocional.

¿Cuáles son las características de las personas resilientes?

Las personas resilientes presentan tres características fundamentales: 

  • - Aceptan la realidad tal y como es.
  • - Creen que la vida sí merece la pena
  • - Poseen una gran capacidad de superación.

Así mismo poseen la habilidad de saber donde esta la raíz del problema, identificando las causas de los mismos y evitando así que se vuelvan a repetir en el futuro. Son capaces de controlar sus emociones ante situaciones de crisis, lo que les ayuda a mantener un control equilibrado de sus nervios para enfrentar las adversidades de manera eficaz. Ante la presión, saben controlar sus impulsos. Son optimistas aunque sin dejar de lado la realidad, piensan que todo puede y debe salir bien para lograr mejorar sin dejarse influenciar por vanas ilusiones. Confian en si mismos y en sus capacidades de superación. Empatizan con los demás mostrando una buena capacidad para conectar con las emociones ajenas. Su nivel de superación les lleva a buscar nuevas oportunidades y relaciones que les aporten un mayor éxito y satisfacción en sus vidas.

Por todo lo expuesto, podemos concluir que los beneficios de la resiliencia son muchos, que es algo positivo y conviene poner en practica desde edades tempranas, pero que nunca es tarde para aprender a poner en práctica con el fin de mejorar nuestras vidas y con ello, las vidas de aquellos que nos rodean o de los seres que amamos.


Drisana
(19 de octubre del 2015)

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jueves, 15 de octubre de 2015

DAME LUZ (Sergio Denis)


DAME LUZ
(Sergio Denis)

Hacia el cielo que hoy es gris,
Como pájaros se van
Nuestros sueños, nuestro amor,
Triste amor.

Llega el día y ¿dónde estoy?
¿cuánto tendré que esperar?.
No sé en qué noche, en qué lugar,
Estrella tú estarás.

Dame luz...
Si la sombra nubla al sol, dame luz.
Si el camino se ocultó, dame luz.
Si llegó la soledad, si estoy mal
Dame amor, dame luz.

Más allá de la pared
Sólo hay oscuridad.
No hay ternura ni calor,
Triste amor.

Guarda siempre para mí
Un poquito de tu luz,
Porque sin ti no sé vivir...
Estrella dame luz.

Dame luz...
Si la sombra nubla al sol, dame luz.
Si el camino se ocultó, dame luz.
Si llegó la soledad, si estoy mal
Dame amor, dame luz.

Dame luz...
Si la sombra nubla al sol, dame luz.
Si el camino se ocultó, dame luz.
Si llegó la soledad, si estoy mal
Dame amor, dame paz.

LLORA, CORAZÓN


LLORA, CORAZÓN

Llora, corazón...
Llora hasta desangrarte
y ve arrancando una a una
las espinas que por creer
a un falso amor,
tu mismo te clavaste.
Llora, corazón...
Llora hasta sanarte,
que las lágrimas amargas 
de tu dolido llanto
vayan cerrando las heridas
que te infringió
aquel a quien amaste.
Llora, corazón...
Llora un mundo, un rio..
Llora hasta que 
ya no te quede 
ni una gota de sangre.
Y entonces...
Entonces, corazón...
Entonces seca tu llanto
y abre una ventana al cielo
para que el amor,
el verdadero amor,
llegue de nuevo
y pase para quedarse.


Carmen
(15 de octubre del 2015)


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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo

miércoles, 14 de octubre de 2015

ES HORA DE DECIR ADIÓS (Camila)


ES HORA DE DECIR ADIÓS
(Camila)


Te cansaste de mi 
me alejaste de ti 
y la sal de este mar se seco. 
No se puede salvar lo que ya se quebró si 
en la piel esta escrito el final. 
Fuiste el  único amor en que creí 
pero el tiempo mato lo que  te di. 
Tu también estas triste porque duele 
oír la verdad. 

Es hora de decir adiós 
no queda otra salida termino 
abrazame en silencio, lo siento, 
dejémoslo pasar, digámonos adiós. 

Tu y yo, sin amor, dos en la oscuridad 
compartiendo tanta soledad, 
ya no hay a donde ir 
aceptemos que todo acabe de una vez, 
te propongo olvidarnos del ayer, 
separarnos ahora sin llorar, 
aunque sea muy triste 
es mejor oír la verdad. 

Es hora de decir adiós 
no queda otra salida termino 
abrazame en silencio, lo siento, 
dejémoslo pasar, digámonos adiós 

Te perdí lo se, nada queda ya 
solo las cenizas de un recuerdo. 
Tienes que seguir, tengo que seguir 
y buscar consuelo en otros besos. 
Siempre hay un tal vez 
siempre habrá un después 
sobrevivirás... 
sobreviviré... 

Ya no es tiempo de fingir 
no podemos ignorar lo que pide el corazón 
Te propongo olvidarnos del ayer, 
separanos ahora sin llorar 
aunque sea muy triste 
es mejor oír la verdad. 

Es hora de decir adiós 
no queda otra salida, termino 
abrazame en silencio, lo siento, 
dejémoslo pasar digámonos adiós.





Dónde está el amor - Pablo Alboran





¿Dónde está el amor?

¿Dónde se nos quedó olvidado?

¿En que lugar volveremos a encontrarlo?

Son tantas las preguntas y tan pocas las respuestas....

¿Quién sabe si habrá otro tiempo, otro lugar,
otra oportunidad para amar y volver a volar?



martes, 13 de octubre de 2015

FUE TAN POCO LO QUE PEDÍA...


FUE TAN POCO LO QUE PEDÍA...

Fue tan poco lo que pedía,
tan solo una caricia, un mimo,
un sueño nuevo que me hiciera sentir,
que me diera vida, que me llenara de luz.
Fue tan poco... Y sin embargo no encontré
a nadie dispuesto a compartir.
Todos pedían más, mucho más de lo que yo pedí.
Pedían un cuerpo desnudo
cuando yo les desnude el alma.
Pedían total entrega
cuando yo les entregue mi corazón.
Pedían sin darme nada,
tan solo palabras vacías,
promesas vanas
o exigencias que asfixiaban
y coartaban mis alas
y luego enojoso silencio.
Yo no buscaba un cuerpo lejano,
buscaba mente y corazón,
buscaba el amante perfecto,
un hombro en el que llorar,
la sutil palabra que supiera
jugar con mis sentidos,
hacerme despertar.
El verso enamorado y sublime,
excelso, exaltado de pasión.
La palabra tierna de consuelo
cuando me encontrara la desolación.
El abrazo que arropara mis fríos
y el beso que despejara mis miedos.
Fue tan poco lo que pedía...
Y sin embargo, me fue imposible de encontrar.
Tan solo mentiras ciegas,
amores que se diluyeron en la nada,
dolores y penas que se clavaron en mi alma.
Las dagas de las mentiras
que me dijiste y me dijeron,
que rompieron la esperanza,
borraron mis sueños
y me dejaron tan vacía el alma
que a pesar de ser tan poco lo que pedía,
ya no pido nada,
ni espero,
ni deseo,
pues todo llegó ya a su fin.


Carmen

(13 de octubre del 2015)



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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo




lunes, 12 de octubre de 2015

MIRA MIS MANOS


MIRA MIS MANOS

Mira mis manos vacías clamando al aire,
rogando, suplicando lo que no me da nadie.
Aquello que un día tuvieron y tu robaste.
Mira mis pobres manos vacías
solitarias como las dejaste cuando me abandonaste,
sin caricias amorosas para dar a nadie.
Tristeza, dolor y sangre...
Manos desoladas por la nada vacía,
manos suplicando sueños prestados,
manos que amaron y olvidaron como se hace.
Mira mis manos vacías rogando a la muerte
que llene misericordiosa el vacío que dejaste,
que al menos la tierra cubra este yermo paraje
y me traiga el fiel olvido donde no haya de recordarte.

CARMEN
(12 de octubre del 2015)


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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo

DANZAN LOS CUERPOS


DANZAN LOS CUERPOS

Danzan los cuerpos la danza
bajo la pálida luz de la diosa.
Se reflejan en las aguas profundas
los temores de antaño,
los dolores venideros.
Danzan que danzan los cuerpos,
horas clandestinas en las que nace,
sutil el arduo deseo.
Danzan tu cuerpo y mi cuerpo,
bañados con luz de luna
en un claro del ramaje espeso.
Danzan la danza que engendra,
este sublime Amor Eterno.

CARMEN
(12 de octubre del 2015)

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Soy todo lo que tengo

POEMA DE LA NEGRA DUDA


Reflection
Pintura de Gary Benfield


POEMA DE LA NEGRA DUDA

Será que a fuerza
de negarme el amor
este huye cuando
creo al fin encontrarle,
o será que mi tristeza
es tan inmensa,
o mi corazón está tan vacío
que entre las brumas
que envuelven mi alma
pierde el norte
y la fe y el coraje.

Será que a fuerza
de negarme la felicidad,
esta me ignora y vuela
rauda de mi lado,
abandonándome a mi suerte
sin más consuelo que
la soledad que me
viste de negras sombras.

Será que a fuerza
de negarme la paz,
mi alma se ahoga
en la pena más dolorosa
y las lágrimas arrasan
en amargo llanto
el páramo de mis ojos.

Será que a fuerza
de no amar,
de no ser feliz,
de no tener paz,
mi alma atormentada
por lejanos recuerdos
vuelve al instante preciso
en que, una y otra vez,
como malos sueños,
abandoné por un instante
mi vida y mi cuerpo
abrazándome a la muerte
deseada en aquel momento.

Será por todo ello
que a pesar de que vivo, muero
o será que muerta sueño
que la vida continua
y sólo soy un reflejo
del espejo que yo misma
decidí romper un día
y ya no hay modo de
de componerlo.

Y así la vida
en la muerte pierdo,
dónde ya no te tengo,
no te siento,
no te sueño,
porque sé que no existo
ni existiré nunca para ti.


CARMEN
(12 de octubre del 2015)


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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo

jueves, 8 de octubre de 2015

ABRAZO DE ALMAS


ABRAZO DE ALMAS

Abrázame en lo profundo
de esta soledad que 
nos aleja y separa,
que tengo frío y temo
perderme en la nada.
Abrázame en la esencia
de ese amor infinito
que nos profesamos,
en lo sagrado de nuestras almas.
Entretejiendo los hilos
tanto tiempo separados
en ese abrazo cósmico,
haciendo una sola,
tu alma y mi alma.
Abrázame en lo eterno
mientras sujeto
mi mirada a tu mirada,
afianzando el lazo sagrado,
el momento tanto tiempo postergado,
de esta reunión de almas.
Abrázame en lo sagrado
mientras mi corazón besa al tuyo
y mi alma acaricia tu alma,
sosteniendo la certeza
de la meta conseguida,
la promesa cumplida,
sellando plenamente
el encuentro divino
en este sagrado
abrazo de almas.


Carmen
(8 de octubre del 2015)


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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo


LA LAMPARA DE LA ESPERANZA, por Rafael Sánchez Ortega


LA LAMPARA DE LA ESPERANZA
por
Rafael Sánchez Ortega 

Desde la soledad de su habitación contemplaba la lámpara que alumbraba en la ventana. En realidad se trataba de una sencilla vela de cera en una funda plastificada de color rojo. Una amiga le había dicho que la pusiera encendida en la ventana durante la noche, que cerrara los ojos y pidiera un deseo. 

Así lo hizo y allí estaba, mirando el parpadeo incesante de la llama y dejando pasar el tiempo esperando el milagro de que su deseo se cumpliese por efecto de esa forma votiva y representada en la lámpara que desde el salón dejaba su luz, como un faro en la noche, a través de la contraventana entreabierta. 

Sin embargo tenía tan pocas esperanzas de que su deseo se cumpliera que su escepticismo le hacía estar mas pendiente de otras cosas que tenía alrededor, como la carta que había recibido en la mañana, la música que sonaba en la cadena musical o el cuaderno de poemas en el que de vez en cuando depositaba algunos versos. 

Pero la lámpara estaba allí, había pasado ya la media noche. En realidad eran las tres de la madrugada. La llama había consumido parte de ella, de la misma forma que El había dejado transcurrir un espacio de su tiempo esperando, en razón de aquella falsa ilusión que una amiga le había formado con esa idea. 

Se preguntó hasta qué punto necesitaba la misma. En realidad tenía todo lo que una persona normal puede desear: Salud, dinero, estabilidad... ¿qué le faltaba? Difícil pregunta, ¿verdad?. Eso fue lo que se dijo a sí mismo hace unas horas cuando encendió la lámpara. Pero sí, quizás como a toda persona humana le faltaba algo o para ser más exactos le faltaba alguien. 

En este caso echaba en falta a esa persona que podía compartir su tiempo y a la que podía dedicarse en cuerpo y alma. Quizás a esa musa imaginaria que tantas veces había soñado y reflejado en sus poemas. Solo que esta vez deseaba que fuera algo real y por eso había encendido la lámpara con esa esperanza de que, aunque fuera en su imaginación, surgiera esa respuesta y pudiera sentir a su lado a la persona deseada. 

¿Pero era eso lo que buscaba? Acababa de pensar en una persona deseada, no en una persona amada. No, se dijo, no es eso. Lo que busco es a la persona que pueda amar y a la vez de la que pueda recibir todo lo que ella tiene para entre los dos poder compartir ese mundo maravilloso y mágico del amor. 

¡Amar, amor...! Benditas palabras, pero ¿dónde estaban, dónde se encontraban? ¿hasta qué confines de la tierra debería arrastrarse para conseguir dar y recibir ese sentimiento? ¿acaso le estaba negado amar a él, la persona que todo el mundo tenía por alguien sensible y lleno de ternura? ¿o es que acaso lo que él creía buscar en el amor, no era más que un simple sueño e ilusión? 

¡Dios mío, no me abandones, no me dejes el silencio...! Recordaba esta súplica que hace años había salido a su cuartilla en un poema y la recordaba como si la acabara de plasmar ahora mismo. Era más joven, estaba lleno de sueños, había amado, o al menos eso había creído él. Se enamoró perdidamente de aquella chica. Le escribió muchos poemas, compartió su tiempo y le confió sus secretos hasta que un día ella desapareció de su vida. Simplemente se fue sin decirle nada. 

La realidad era así de cruda y bien lo sabía. Por eso, desde entonces, se había refugiado en su mundo. Ese mundo pequeño y grande, a la vez, de los sueños. Allí estaba a salvo o al menos eso creía él, aunque a veces le recorriera el cuerpo un pequeño escalofrío al notar todo lo que le faltaba y lo que no podía dar por no exteriorizar a una persona real sus sentimientos. 

Y ahora, en la noche de este día que acababa y cuando las estrellas se iban retirando para dar paso a la madrugada, estaba ante su mesa, con el cuaderno abierto, la pluma en la mano, escribiendo unos versos y mirando de vez en cuando a la lámpara de la esperanza. 

De pronto se fijó en la carta recibida en la mañana. La abrió y volvió a leer el escrito. Ya lo había hecho varias veces durante el día, pero ahora algo le llamó la atención y eran unas líneas que decían así: "...ante la situación creada en casa mis padres me han dicho que debo casarme con este chico, más no sé qué hacer. Tú ¿qué opinas, qué me aconsejas?..." 

¡Cómo no se había dado cuenta!, tenía la respuesta allí delante. Durante todo el día la había tenido ante sus ojos sin darse cuenta. Miró la lámpara y vio con asombro que su luz parpadeante había desaparecido ya que estaba apagada, mientras una fina columna de humo se alzaba en la habitación. 

No, aquella no era una carta y ahora lo comprendía bien. Era una pregunta directa. Ella le estaba preguntando qué debería hacer, si en realidad debería casarse con la persona que no amaba o si por el contrario debía esperarle a él, la persona que siempre había amado. 

Se levantó y corrió al teléfono, pero al llegar a el se detuvo de repente. No, no eran horas de llamar, lo haría por la mañana y le diría que le esperara, que tenían que hablar y decirse tantas cosas, quizás todas las que ambos habían retenido durante mucho tiempo en sus corazones, ya que siempre, desde que se conocieron se habían amado y ese sentimiento era algo que había nacido de una manera espontánea, sin que se dieran cuenta y ahora, cuando a ella se le presentaba una oportunidad, le llamaba en ese escrito para preguntarle qué debía de hacer. 

Se levantó y acercándose a la ventana tomó la lámpara, la famosa lámpara de la esperanza en la que nunca había creído. Cerrando los ojos besó el plástico, aún caliente, como si estuviera depositando ese beso en los labios que tan bien conocía. 


Rafael Sánchez Ortega ©

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La esperanza es algo sutil que siempre nos dicen que jamás hemos de perder. La mayor parte de las veces, las respuestas a nuestros deseos o a nuestras preguntas, la tenemos delante de los ojos, pero perdidos en lo cotidiano, no nos damos cuenta, simplemente somos incapaces de verlo. Por eso es bueno tener esperanza en que la respuesta llegará, al serenar la mente, al no obsesionarnos con la idea de encontrar dicha respuesta, esta nos llega como en la historia que hoy os comparto… No olvidéis mantener encendida la vela de vuestra esperanza en la ventana del alma ni permitáis que se cierren las puertas de vuestros corazones, para que cuando la esperanza llegue, pueda entrar en ellos,


Drisana  


miércoles, 7 de octubre de 2015

REZARÉ (Preghero) - Adriano Celentano


REZARÉ
(Preghero)

Rezaré por ti, que me diste tu amor
Y por ti mi dolor rezaré.
Yo no sé porqué... tu querer fue mi cruz
Y la luz de un altar te brindé.

No sé si llorar consuela... mi sed
Si Dios quiere escucharme Rezo 
por el beso que jamás olvidé 

Mi plegaria hasta el cielo... yo elevo por ti 
Te amaré solo a ti con ansiedad 
De que seas feliz hasta la eternidad 
Yo te juro que te quiero... 
Y mi verdad es que te amo, te amo tanto
Que sin temor hoy le pido al Señor 
oiga mi plegaria de amor 
De amor por ti...de amor.

Te amo, te amo tanto que sin temor
Hoy le pido al Señor.... 
oiga mi plegaria de amor 
De amor por ti 
Es que te amo tanto, te amo tanto
Que sin temor, hoy le pido al señor
Oiga mi plegaria de amor de amor por ti, 
De amor por ti…


Adriano Celentano

MUY JUNTOS - Salvatore Adamo



MUY JUNTOS

Mi amor... debes saber 
Que antes de encontrarte 
Yo, ya te conocía... ya te acariciaba 
A latir empezaba mi amor 
Hacia tu mirar, que, no me vio 
Pero yo, te nombraba en mis noches 
Con gran ilusión 
Y así me despertaba 
A la ternura... a tu ternura... 
Y fuimos por el camino... 
Muy juntos... muy juntos... 
El alba sonriendo amaneció segura 
De que serías en mi soledad... ternura 
Y sé que al fin del tiempo que murió 
Más allá del sufrir y el dolor 
Más allá de la noche y el sol 
Está tu gran amor 
Entonces renací... 
A la ternura.... a tu ternura 
Después otra vez al caminar 
Muy juntos... muy juntos... 
En tus pestañas hay un vuelo de golondrinas 
Que balancean cegadas por tu luz marina 
Maldigo el tiempo aquel que aún yo no te conocía 
Más yo ya te soñé al llegar mi juventud 
El tiempo que viví 
Sin la ternura... sin tu ternura... 
Y aún más allá nuestro sueños irían 
Muy juntos... muy juntos.... 
Muy juntos... muy juntos... 


 Salvatore Adamo

ME QUEDARÉ AQUÍ


ME QUEDARÉ AQUÍ

Me quedaré aquí,
viendo pasar las horas
sin más pensamiento
que la vida que perdí.
Los sueños rotos
como mariposas
de alas quebradas,
que yacen inertes a mis pies.
Me quedaré aquí,
recordando otro tiempo,
otro lugar, otro cielo,
aquello que pudo ser
y nunca fue.
Aquello que ya nunca será.
Me quedaré aquí,
tiritando de frío
en medio de tanta soledad.
Huérfana de amores,
rica de olvidos,
con un corazón dolorido
que sangra y sufre,
sin querer, aún a su pesar.
Me quedaré aquí, sí...
Me quedaré aquí,
esperando sin prisa
por si un día lejano
el amor volviera a pasar
y mirándome a los ojos
se apiadara de mi alma
y tomándome de la mano,
me volviera a besar.


Carmen
(7 de octubre del 2015)


Copyright©


"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo



SOLEDADES


SOLEDADES

Siempre estuvo sola, pero nunca imagino que existiera otra soledad más profunda que la que ella tan bien conocía. Él la elevó al cielo solo para dejarla caer al abismo más profundo, no una ni dos veces, tantas que ya perdió la cuenta o tal vez dejo de contarlas creyendo que así el dolor sería más fácil de sobrellevar. Y ella, siempre enamorada, volvía a caer una y otra vez. Regresaba a su lado, mendigando un poco de calor, una pizca de ese amor que él pregonaba sentir por ella a quien le quisiera escuchar.

Siempre estuvo sola en realidad. Pero nunca estuvo más sola que ahora, cuando por fin comprendió que lo mejor para los dos era que se quedara para siempre oculta entre las sombras sin vida de su soledad.

En aquellas desoladas soledades, desnuda de todo, quizás pudiera encontrar su verdad y su paz.

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