Hoy el espejo me devolvió
el sutil reflejo de un ayer
que fue por mí borrado
y que pensé por siempre
muerto y enterrado.
Hoy mis ojos divisaron
la sonrisa ya caduca
que se pintaba por entonces
en mis juveniles labios
y la ilusión que dormía
en el fondo oscuro
de mis ojos pardos.
Más en mi reflejo
no había tristeza
sino más bien
la dulce comprensión
que dan los años.
Y otra sonrisa se ha
pintado en mi boca,
más madura y sosegada,
más serena y firme,
ya pasada la edad de la locura
aquella que ya casi no recordaba.
Es hermoso enfrentar sin miedo
lo que dejamos atrás y olvidado.
Recordar los primeros amores,
los primeros dolores,
los primeros errores.
Las dudas,
las prisas
las risas,
los llantos
Las veces que se pidió perdón,
las veces que se nos olvidó pedirlo.
Es hermoso descubrir
que ya no duele el pasado,
que aprendimos de los errores
y que sabemos valorar lo ganado.
Hoy el espejo de devolvió
el reflejo de la niña
que fui en un no tan lejano pasado,
esa niña triste a la que le debo tanto.
Hoy me siento feliz,
feliz de haberme reencontrado.
Carmen
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"Omnia mea mecum porto"
Soy todo lo que tengo

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