martes, 23 de septiembre de 2014

OTOÑO - Salvatore Quasimodo - Traducción de Carlos Morales



OTOÑO

Salvatore Quasimodo
Traducción de Carlos Morales


Manso otoño, yo me poseo
y me inclino ante tus aguas para beber el cielo,
fuga suave de árboles y abismos.

El áspero dolor del nacimiento
me encuentra junto a ti;
y en ti me quebranto y resucito:

pobre cosa caída
que la tierra recoge.


AUTUNNO

Autunno mansueto, io mi posseggo
e piego alle tue acque a bermi il cielo,
fuga soave d'alberi e d'abissi.

Aspra pena del nascere
mi trova a te congiunto;
e in te mi schianto e risano:

povera cosa caduta
che la terra raccoglie.



Salvatore Quasimodo

(Siracusa, 1901 - Nápoles, 1968) Poeta y ensayista italiano que en sus inicios se afirmó como uno de los exponentes más significativos del hermetismo, para más tarde crear un lenguaje poético muy personal con el que profundizó en la infelicidad humana a través de un clima evocador de viejos mitos.

Después de realizar estudios técnicos en Messina, con dieciocho años se trasladó a Roma para inscribirse en ingeniería, pero, atraído por la literatura, abandonó pronto la carrera universitaria. Mientras estudiaba por sí mismo las lenguas latina y griega, ejerció trabajos tan distintos como dependiente, contable o diseñador técnico.

En 1929 se trasladó a Florencia, donde su cuñado E. Vittorini lo introdujo en los círculos literarios y le presentó a E. Montale, que enseguida intuyó sus dotes. Allí empezó a colaborar en la revista Solaria y a publicar sus primeras colecciones de poesía. Más tarde se trasladó a Milán, donde inició su actividad editorial como ayudante de Cesare Zavattini, quien también le facilitó su incorporación a la redacción de la revista Tempo.

En 1939 fue nombrado, por méritos propios, profesor de literatura italiana del conservatorio Giuseppe Verdi. Entre los numerosos premios que recibió destacan el San Babila en 1950, el Etna-Taormina junto a D. Thomas en 1958 y, sobre todo, el Nobel de Literatura en 1959.

Formado en los preceptos de los poetas clásicos, en sus primeros libros -Aguas y tierras (1930), Oboe sumergido (1932), Y llega pronto la tarde (1942)- mostró una gran predilección por las formas concisas y herméticas, poniendo especial énfasis en la búsqueda de la palabra precisa y de los valores musicales.

Temáticamente, estas composiciones se caracterizaban por una evocación nostálgica y conmovida de los paisajes de su tierra, Sicilia, entendida como lugar simbólico de una soñada serenidad. En esta época inició su intensa actividad como traductor, que resultó determinante para la formación de su estilo lírico. Además de autores clásicos como Virgilio, Homero, Catulo, Sófocles o Esquilo, tradujo también a W. Shakespeare, P. Neruda, Molière o P. Eluard.

La experiencia de la guerra y de la ocupación alemana marcó un giro decisivo en su poesía, ya que, convencido de que los poetas debían asumir un importante papel en la reconstrucción moral del hombre, se alejó paulatinamente del hermetismo y se abrió a una mayor sensibilidad humana y a la búsqueda de valores histórico-sociales. Así lo reflejaron los libros Con il piede straniero sopra il cuore (1946) y Día tras día (1947).

La última parte de su obra refleja un sentimiento intimista, consecuencia de cierta decepción ante la historia, y una clara conciencia de su propia soledad. A esta época pertenecen La vida no es sueño (1949), El falso y verdadero verde (1956), La tierra incomparable (1958), libros en los que el estilo se muestra más transparente y esencial pero lleno de sentido trágico y dramático. También Dare e avere (1966), su última obra, que significa una especie de balance de vida y testamento espiritual.

Además de su actividad poética desarrolló una importante labor de ensayista que le llevó a confeccionar las antologías Lírica de amor italiana desde su origen a nuestros días (1957) y Poesía italiana de la posguerra (1958). Sus ensayos críticos fueron publicados en el libro El poeta y el político (1960), que incluye el discurso que leyó cuando le entregaron el premio Nobel, mientras que en el volumen Escritos sobre el teatro (1961) se recogieron sus crónicas sobre el mundo del espectáculo aparecidas en la revista Tempo.

miércoles, 17 de septiembre de 2014


ESTOY HECHA...

Estoy hecha de rayos efímeros de luna,
de pétalos de rosa marchitos al sol del medio día,
de frágiles magnolias de sutil perfume.

Estoy hecha de tristezas que lloran,
de penas que desgajan sentimientos,
de dolores que no dejan cerrarse las heridas.

Estoy hecha de soledades y abandonos,
de promesas incumplidas en el tiempo,
de amores que no supieron amarme.

Estoy hecha de viento que llega y arrasa,
de fuego rebelde que no se apaga,
de vida que muere convertida en nada.

Estoy hecha...


Carmen
(17 de septiembre del 2014)



Copyright©

domingo, 7 de septiembre de 2014

EN SILENCIO


EN SILENCIO

Una alambrada de espinas silenciando mi boca,
acallando la voz que muere en mi garganta
a borbotones de sangre que cuaja en lágrimas
llantos que devastan mi alma.
Que han acallado mis sentires y la pena me mata,
en una agonía lenta que deshoja
margaritas marchitas sobre la fría losa que cubre
mi corazón que herido de muerte se desangra.
¿Quién soy sin mi voz y mi palabra?
Sin mi voz y mi palabra, no soy nada.
Ni ave en vuelo ni nube soñadora
ni día que amanece ni rosa que florece,
no soy ya nada.
Quizás... Tan sólo...
Quizás sea muerte caminando,
pasando a paso lento y quedo
por una vida que ya no me dice nada.
Quizás sea tan solo luz,
luz de un candil agónico que se apaga
y en silencio y sola muero cada día,
me voy desdibujando por momentos
hasta volverme vacío y nada.


Carmen
(7 de septiembre del 2014)


Copyright©

sábado, 6 de septiembre de 2014

ALMA DESNUDA (Alfonsina Storni)


ALMA DESNUDA
(Alfonsina Storni)


Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.

Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.

Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.

Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice: libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega.

Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.


Alfonsina Storni

jueves, 4 de septiembre de 2014

UN DÍA...

UN DÍA...

Un día, sin más, me canse de vivir y le planté cara a la vida. Me senté y me dispuse a ver pasar el tiempo que ya para mi no transcurría.

Un día, de pronto, abrí los ojos a la verdad y me asustó ver cuanto de falsa lealtad había y corrí a esconderme en lo oscuro refugiándome en mi misma.

Un día, no quise vivir más y fuí en busca de la muerte... Y la muerte me dijó que en su reino no me quería.

Un día... Hace tanto ya que me siento perdida, sin saber si vivo o muero... y así voy pasando mis días y mi vida.


Carmen
(4 de septiembre del 2014)


Copyright©

martes, 2 de septiembre de 2014

EL VERDADERO SIGNIFICADO DE UN "TE AMO"


EL VERDADERO SIGNIFICADO DE UN "TE AMO"


-"Te amo" - dijo el principito... 

-"Yo también te quiero" - dijo la rosa. 

-"No es lo mismo" - respondió él... ..."Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía. Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos. Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo  y saber que en el tuyo hay un lugar para mí. Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar." 

-"Ya entendí" - dijo la rosa. 

-" No lo entiendas, vívelo" - agregó el Principito.

(Anónimo)


***Desconozco quién fue en autor de este texto. No está en el libro de "El Principito" de  Antoine de Saint-Exupéry, aunque bien podría pertenecerle.

"El Principito es un libro hermoso, sublime, al que todos deberíamos prestar atención y leer al menos una vez en nuestras vidas. Sus textos tienen significados profundos que hay que leer despacio y meditar más despacio aún. Merece la pena el esfuerzo de leerlo y desentrañar sus sutiles enseñanzas.

Por si alguien de los que se pasean a veces por mis letras siente interés por leer o releer este bello texto escrito por Saint-Exupéry, aquí os dejo un link donde poder leerlo on-line o descargarlo en vuestros pc en formato pdf:


(*Copiar y pegar el link en vuestro navegador para descargar el pdf del libro en el supuesto de que el link que os dejo,  no funcione)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...