viernes, 31 de enero de 2014

LA ESPERA

Foto de Rodrigo Ferrari

LA ESPERA

Sí, te espero...

Sentada al filo de los sentimientos.
Con la impaciencia aflorando
en cada centímetro de mi cuerpo.
Con el leve sonrojo
que pinta el deseo en mí
y ese temblor de sentir tu llegada,
paso firme y pisada fuerte,
a lo lejos, siempre a lo lejos.
Y el viento que arrastra mis besos
furtivos de carmín y miel
que van a morir a tus pies,
cansados de no poder
atraer una mirada tuya
ni la brisa de un suspiro
ni la intención suspendida
de un caminar conmigo.

Sí, te espero...

No se por cuanto ni hasta cuando,
pero siempre te espero.
En las noches solas,
cargadas de todos tus recuerdos.
Cuando las estrellas son mis lágrimas
y la luna la confidente que, 
sorda y muda,
atiende mis desvelos.

Sí, te espero...

Te espero y desespero mientras sueño
que soy agua evaporada,
nube viajera en el espacio y el tiempo.
Y llego a ti y descargo
todo el amor que siento,
empapando tu alma,
calándote de mi hasta los huesos.

Sí, te espero...

Siempre...

Siempre te espero.


Carmen
(31 de enero del 2014)

Copyright©

miércoles, 29 de enero de 2014

Luna - Alessandro Safina

EN ITALIANO:




Y EN ESPAÑOL:




TODA UNA VIDA - Cuco Sanchez


TODA UNA VIDA
Cuco Sanchez

Toda una vida me estaría contigo, 
no me importa en que forma, 
ni como, ni donde, pero junto a ti. 

Toda una vida te estaría mimando, 
te estaría cuidando como cuido mi vida, 
que la vivo por ti. 

No me cansaría de decirte siempre, 
pero siempre, siempre, 
que eres en mi vida ansiedad, 
angustia y desesperación. 

Toda una vida me estaría contigo, 
no me importa en que forma, 
ni como, ni donde, pero junto a ti. 

No me cansaría de decirte siempre, 
pero siempre, siempre, 
que eres en mi vida ansiedad, 
angustia y desesperación. 

Toda una vida me estaría contigo, 
no me importa en que forma, 
ni como, ni donde, pero junto a ti. 

No me importa en que forma, 
ni como, ni donde, pero junto a ti, 
no me importa en que forma, 
ni como, ni donde, pero junto a ti.

DESDE QUE TE QUIERO - JOSE LUIS PERALES


DESDE QUE TE QUIERO
JOSE LUIS PERALES

Desde que te quiero me ha cambiado todo.
desde que te quiero me quedé sin alas, y me hice esclavo tuyo.
desde que te quiero
he vuelto a ser futuro y horizonte,
y he vuelto a ser deseo
y luna de tus noches.
Y he vuelto a ser volcán y gaviota,
y he vuelto a ser celoso de la gente,
y he vuelto a ser de nuevo
la sombra de tu sombra,
y he vuelto a ser poema
y beso de tu boca.
Desde que te quiero despertó la vida.
desde que te quiero olvidé mi nombre
y me hice todo tuyo.
desde que te quiero
he vuelto del silencio a la palabra,
y he sido primavera
y nieve en tu montaña.
Y he vuelto de la noche a la mañana,
y he cambiado mi sueño por el tuyo,
y he vuelto a ser guitarra,
y he vuelto a ser velero,
y he cambiado mi rumbo
desde que yo te quiero.
y he vuelto a ser volcán y gaviota,
y he vuelto a ser celoso de la gente,
y he vuelto a ser de nuevo
la sombra de tu sombra,
y he vuelto a ser poema
y beso de tu boca

LAS PALABRAS PERDIDAS


LAS PALABRAS PERDIDAS


Mi afición por la lectura comenzó muy pronto. Mi padre con toda su santa paciencia me enseñó casi siendo un bebe aún a leer y escribir, cosa que ya hacia con bastante soltura a la edad de tres años.

Lo más curioso fue que para enseñarme a leer comenzó a mostrarme las palabras en las novelas del oeste americano que a él tanto le gustaba leer y que aún hoy en día lee. Sí, seguro que todos recordáis aquellas novelitas de Marcial Lafuente Estefania que vendían en todos los quioscos de prensa e incluso se cambiaban pasando de mano en mano una y otra vez.

Luego vino, claro está, el aprender a leer como Dios y los cánones mandaban... Con El Parvulito.



Muy interesante también el Parvulito. Estoy segura de que muchos y muchas sois los que recordáis aquellas cartillas de lectura que nos hacían repetir una y otra vez hasta que aprendíamos a unir consonantes y vocales para ir formando palabras. De hecho, muchos años después, mis hijos aprendieron a leer de mi mano con esas mismas cartillas.



Claro que yo, me aburría soberanamente a mis cuatro años mientras sor Cecilia se empeñaba en que repitiera que la "M" con la "A"... era MA y que si repetía ese sonido de nuevo, decía "Mamá"... ¡Menuda noticia!. Tanto me aburría que me dedicaba a buscar las archifamosas "musarañas" que todo el mundo parecía conocer pero que nadie había visto jamás y claro, la pobre de sor Cecilia se ponía que parecía un basilisco.

Sor Cecilia estaba de buen ver... Redondita, redondita como una "O" mayúscula. Me miraba con aquellos ojos también redondos y negros que tenía y que cuando se enfadaba parecía que echaran fuego y resoplaba como un toro Miura o como un tren a punto de iniciar la marcha. Se acercaba a mí en dos zancadas y mientras mis compañeras se encogían en sus pupitres de puro miedo, me soltaba:

- A ver, Carmencita, deleitanos con la lectura de la página. ¡Y sin una sola equivocación o te quedas sin recreo, de rodillas y con los brazos en cruz por despistada!

¡Mira que podían tener mala baba aquellas monjitas! Y yo suspiraba, me ponía en pie y leía:

- "Mi mamá me mima..." Así, de corrido y como si nada... Y ahí, me daba la risa interna y apostillaba... ¡Y no me enseña a decir bobadas!

¡Madre mía, la que se liaba!

Mis compañeras muertas de risa... Gritos y hasta vivas resonaban, mientras la pobre de sor Cecilia se subía por las paredes roja como un pimiento morrón y no sabía si arrearme una guantada, mandar callar a mis compañeras o salir corriendo del aula. Como consecuencia, aquel día me quedaba sin recreo, aunque lo de rodillas... como era tan inquieta y no paraba y siempre las llevaba arañadas, me lo perdonaba.

¡Qué buenos recuerdos de una infancia feliz!

Años más tarde, ya en mi adolescencia, fue cuando verdaderamente comenzó mi vocación lectora... Y escritora.

Me gustaba pasar mis tardes en la biblioteca municipal. Rodeada de libros de todo tipo. Recuerdo con añoranza aquellos días, la penumbra y el sepulcral silencio que reinaba allí. El olor a polvo y moho de algunos de los ejemplares mas viejos, las risas que se colaban furtivas desde la zona infantil donde alguna vez un cuentacuentos deleitaba a los niños que allí había con alguna de sus aventuras. Recuerdo a la bibliotecaria siempre parapetada tras sus gafas de concha tras de las cuales me lanzaba una mirada inquisitoria cuando solicitaba algún ejemplar para llevarme a casa... Y recuerdo sobre todo al señor Rafaél. Don Rafaél era un señor muy, pero muy mayor. Debía rondar los ochenta y muchos y no fallaba ningún día. Le gustaba sentarse junto al ventanal a leer el periódico porque decía que en aquella paz podía meditar lo que leía y recordar otros tiempos mejores.

En fin, a lo que iba cuando comencé este relato, que he terminado divagando y si me descuido me iré por las ramas... Me siento, siempre me sentiré en realidad, muy agradecida a mi padre que me inició en la lectura... y el gusto por las aventuras novelescas... y que más tarde me enseñó a escribir y plasmar lo que tejía mi imaginación, aunque aquellas letras se hayan perdido en el tiempo sin memoria. Y le agradezco a la sufrida de sor Cecilia y a la eficaz competencia de la bibliotecaria y al tesón diario y ejemplar de don Rafaél... Y agradezco así mismo todo el tiempo que por circunstancias de la vida he perdido y en el que olvide mi afición por expresarme y prometo volver a juntar todas aquellas palabras perdidas que desperdicié para que vuelvan a ser lo que siempre debieron ser y dejen por siempre de ser tan sólo:


Las palabras perdidas que
no se volaron con el tiempo.
Se escondieron 
del sol y del viento
refugiándose en lo más
profundo del corazón.

Las palabras perdidas que
piden la vez para renacer,
ave Fénix, del olvido.
Para sacudirse el polvo,
para volver a florecer.



Carmen

(29 de enero del 2014)

Copyright©



martes, 28 de enero de 2014

SE QUE VENDRÁ


SE QUE VENDRÁ


Sé que vendrá por mí. Me encontrará aunque me esconda en el fin del mundo, me encontrará. Puedo sentir en mi sangre helada que me está buscando, presiento su furia inmensa, sus ganas sanguinarias de mi, de mi cuerpo y lo que es peor, su deseo por poseser mi alma.

Ahora estoy aquí, en el rincón más profundo de mi cuarto, sentado en el suelo y encogido sobre mi mismo. Silencioso, sin mover ni un musculo, en medio de la más absoluta oscuridad... esperando que venga.

Sé que vendrá por mi... Ya falta poco... Tengo frio...

No sé cuanto tiempo ha transcurrido desde aquella fatídica noche. Los días grises dan paso a noches negras como la desesperanza. El silencio, polvoriento se cuela por mis oídos y siento como va minando mi razón con pensamientos cada vez más tétricos. Mis ojos están resecos por la falta de descanso. Mis nervios, tensionados desde hace tanto, son cuerdas de violín a punto de saltar.

Siento sus pasos que suben la escalera. Se confunden con los latidos de mi corazón. Tiemblo, ella debe sentir mi temblor. Me encojo aún más sobre mi mismo y dejo que mi cuerpo se balancee en la duda que me atormenta desde entonces... ¿Por qué a mi?... ¿Por qué a mi?.

Se ha detenido al otro lado de la puerta cerrada de mi cuarto. Siento su presencia como una losa pesada sobre mí y me falta el aire. Mi corazón se desboca, parece como si quisiera salírseme del pecho por la boca. Casi puedo ver como sus dedos huesudos toman el pomo de la puerta y lo hacen girar lentamente. Suena un ligero chasquido que a mis oídos simula el restallido hiriente de un látigo y un lastimero chirrido parece acompañarle cuando la puerta comienza a abrirse. Es ella, está allí, frente a mí y me mira con sus cuencas vacías bajo la holgada capucha que la cubre.

Avanza despacio, regodeándose de mi miedo, riéndose impasible de mi. Sabe que no tengo escapatoria, que ni siquiera me atreveré a huir. Que seguiré allí, paralizado mientras ella sigue avanzando hacia mi, sinuosa y etérea.

He dejado de temblar. Mi desquiciada mente desea el final que se acerca como un amante espera en su lecho la llegada de su amada. Deseo que sus huesudas manos se posen en mi pecho, deseo que su boca sin labios haga presa de mi boca. Deseo su beso helado, su halito pestilente mientras arranca de un solo tajo mi corazón.

Es la hora, tenso mis músculos que estallan en mil pedazos. Es la hora, pienso, mientras me abrazo a ella y dejo que tome posesión de mi.

Es la hora, la MUERTE ha llegado y yo estoy al fin listo para partir.



CARMEN

Copyright©


***Este pequeño relato lo he rescatado de un antiguo blog que ya no utilizo

lunes, 27 de enero de 2014

TE AMO por ALEXANDER ACHA



TE AMO
porción
ALEXANDER ACHA

Toda Amo tu figurativo 
Modelo de Lo Increíble 
bellaza y Virtud En Una 
tu soltura perdona 
no Dejas morir a Nadie 
y vas sembrándonos ilusiones 
tu no SABES Lo Que Causas 
Creo Que Aun no te tiene Cuenta friso 
haces Que la Gente agradezca 
ma Existencia 

Te amo 
Mas que un Mundo Nuevo de la ONU, Mas que un perfecto Día de las Naciones Unidas 
Mas que un vino suave de la ONU, Mas que un sueño largo ONU 
Mas que a la balada de cantando Niño de las Naciones Unidas 
Mas que un mi musica, Mas que un mal Jahr 
Mas que un mis tristezas, Mas que un mis quehaceres 
Mas que un mis impulsos, Mas que un mis placeres 
Mas que un our game Preferido 
Aun mas Que ESTO te amo 

Toda Amo tu personaje 
parábola de la vida 
cenicienta Poderosa 
Tu Amarnos destreza párrafo 
no olvidas dolor de nadie 
y te desvives porción alegrarnos 
no tiene notado Lo Que Eres 
y me Aferro una cola notas del lo 
Que haces las rosas en sí peleen porción servicio ma broche 

Te amo 
Mas que un Mundo Nuevo de la ONU, Mas que un perfecto Día de las Naciones Unidas 
Mas que un vino suave de la ONU, Mas que un sueño largo ONU 
Mas que a la balada de cantando Niño de las Naciones Unidas 
Mas que un mi musica, Mas que un mal Jahr 
Mas que un mis tristezas, Mas que un mis quehaceres 
Mas que un mis impulsos Mas que un mis placeres 
Mas que un our game Preferido 
Aun mas Que ESTO te amo 

Mas que un Viaje largo un, Mas que un campo bello ONU 
Mas que la ONU viejo amigo, Mas que un any santo 
Mas que a tu Pureza adornada de robles 
Mas que a tu tenacidad Que No Se rompe 
Mas que a tu alegría Mas que una tus colores 
Mas que a tu sensualidad Que Crees Que escondes 
Mas que un our beso Primero 
Aun mas Que ESTO te amo 

Mas que un our beso Primero 
Aun mas Que ESTO te amo 
Mas que un our beso Primero 
Aun mas Que ESTO te amo Mas que un our mágica 
noche de bodas 
Aun mas Que ESTO te amo 
(Te amo, te amo) 
Te amo.

miércoles, 15 de enero de 2014

AL FINAL...


AL FINAL...


Al final el amor fue tan triste,
fue tan doloroso el adiós,
que dejo marcadas las almas por siempre
en la agonía más espesa
y la más profunda desolación.

Y los recuerdos nos seguirán atando,
madreselvas enredándose en los cuerpos,
echando raíces en los huesos,
corriendo vertiginosos por el venoso 
caudal que encauza nuestras sangres.

Y el llanto eterno nos seguirá inundando,
torrente precipitándose desde lo alto
en cascadas de llanto contenido,
bañando frío y a raudales las pieles
en nevero de tumultuosas soledades.

Persistencia de mar enloquecido
golpeando impasible 
la pertinaz e inamovible roca.
Eso fuiste, tiempo de tormenta
que termino horadándome y matándome.

Y me levanto, herida de muerte como estoy
y vuelvo a encarar la vida.
Y encierro mi corazón en la cárcel de mi pecho,
más profundo y más inalcanzable
donde no llegue ni me encuentre nadie.

Y me trago las angustias y los llantos,
los dolores y el sabor a muerte
que me dejó la cruel despedida.
Y en silencio seguiré mi camino
sin mas compañía que yo misma.


Carmen

( 14 de enero del 2014 )


Copyright©

DIFERENCIA ENTRE COBARDE Y VALIENTE


DIFERENCIA ENTRE COBARDE Y VALIENTE

En principio no hay mucha diferencia entre una persona cobarde y una valiente.

La única diferencia es que el cobarde escucha sus miedos y se deja llevar por ellos, mientras que la persona valiente los aparta y continua su camino.

La persona valiente se adentra en lo desconocido a pesar de todos los miedos.


Osho 
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